¿Solo o en equipo?

lunes, 21 de enero de 2019 · 00:00
¡Quiero emprender! - Las relaciones son complicadas y más cuando hay dinero de por medio, pero... Cada caso es distinto y se deben analizar las circunstancias antes de tomar una decisión. Igualmente, hay que tener en cuenta que si ya es muy duro emprender, hacerlo solo lo es aún mucho más   Escribe Lic. Karina Costabello (*) Especial para EL DIARIO Puede suceder que, antes de emprender, dudemos si hacerlo solo o acompañado. Hay un montón de teorías al respecto. Pero cada caso es distinto y se deben analizar las circunstancias antes de tomar una decisión. Igualmente, hay que tener en cuenta que si ya es muy duro emprender, hacerlo solo lo es aún mucho más. El riesgo, la presión, la toma de decisiones, elaborar una estrategia, todo eso es muy complicado hacerlo sin alguien con quien compartir ideas y controlar cada uno de esos aspectos. De todas formas, las relaciones son complicadas y más cuando hay dinero de por medio, lo que hoy puede ser un factor favorable puede cambiar y volverse en nuestra contra. Muchas veces escuchamos que los socios de una empresa se pelearon, que la familia se derrumbó por culpa de la empresa familiar, que cuando hay dinero en juego no se puede confiar en nadie, que el negocio funciona gracias a una sola persona, que es imposible ponerse de acuerdo con muchas personas y demás frases similares que hacen parecer que emprender en equipo es la peor decisión que podés tomar en tu vida; pero la realidad es que esto se da por no saber cómo formar un equipo de trabajo efectivo. El emprender en equipo trae grandes beneficios cuando lo hacés de forma correcta, ya que tiene ventajas que podés explotar. Las responsabilidades no recaerán solo en vos y te podrás concentrar en lo más importante. No hay ser humano que sea experto en todo, necesitarás un equipo multidisciplinario con especialistas en las áreas más importantes de una empresa (finanzas, recursos humanos, operación y marketing) para que cada eslabón del negocio sea fuerte. Todo individuo tiene experiencias previas que ayudarán a detectar problemas y oportunidades, así como ideas que entre todos convertirán en realidad gracias a sus conocimientos y habilidades distintas. Las ventajas de formar un equipo emprendedor son innegables. Pero te puede suceder que en un negocio un socio no aporte lo mismo que vos. Ahí es cuando llega el momento en que pensás que lo mejor es emprender solo que en equipo. Vos, como todos los seres humanos, tenés el instinto natural de agruparte, de formar equipo. Desde las misiones de caza hasta las grandes batallas de la humanidad se han ganado con alianzas, con unión de fuerzas y compartiendo información, ideas y estrategias. Un negocio, igualmente requiere un gran esfuerzo; tenderás espontáneamente a compartir tu idea de negocio con un amigo, con un compañero de trabajo, con un familiar y hasta con desconocidos. Pero… todos los negocios necesitan tener un equipo? Un error que solemos cometer como emprendedor es sentirnos “autosuficientes”, pero sucede que muchas veces nos embarcamos en un negocio que las capacidades individuales no alcanzan, pero por tozudez nos negamos a las alianzas estratégicas y nos perdemos de los beneficios de trabajar en equipo. Mi consejo es que seas flexible y si no decidís armar un equipo, al menos contratá colaboradores. Otro error en el que podemos caer es que, por cierto grado de inseguridad en nuestras ideas, buscamos una compañía en lugar de colaboración. De esta manera terminamos haciendo todo o gran parte del trabajo pero dividiendo la mitad de las ganancias con alguien que más que un colaborador ha sido una agradable compañía o a lo sumo un motivador. Si tenés un proyecto propio y estás pensando en buscar algún socio con quien compartirlo, lo que debés tener en cuenta antes de dar ese paso es, primero, qué puede aportar ese nuevo socio. Si el aporte es solo económico, debemos valorar qué es lo que tenemos que ceder a cambio de esa inversión. Pensando que vamos a hablar de dinero y de gestión, no sería buena idea ceder parte de la gestión y la toma de decisiones a una persona que no tenga conocimientos o experiencia y que la única aportación que haga sea económica. Si el inversor, por el hecho de ejercer como socio capitalista, intentara controlar de alguna manera el desarrollo de nuestro negocio y desconfiáramos de su capacidad para hacerlo, es preferible recurrir a otras vías de financiación que no intervengan de manera directa en el devenir de la empresa.   Para no caer en errores te paso algunos tips para que los evalúes antes de armar tu equipo emprendedor: *Asignar responsabilidades. Cada miembro del equipo debe tener una función clara y definida. En la función se debe identificar la acción aportante de cada persona. Las funciones son responsabilidades. *Definir desde un principio los porcentajes de ganancia. Un equipo emprendedor entusiasta puede iniciar su negocio pensando que las ganancias serán divididas en partes iguales. En una gran cantidad de negocios será así; pero en otros los porcentajes de ganancias pueden ser proporcionales al esfuerzo o dinero que cada miembro invierta. *Socios de confianza. Una mala persona no puede ser buen compañero de emprendimiento. Elegí gente que conozcas y sientas confianza *Personas Complementarias. Siempre habrá alguno que se destaque más en una función que no sea la misma en la que vos te destacás. Así se pueden complementar y dividir las acciones a realizar. *Lealtad con los socios. Tu socio es tu compañero. Tienen una misión común. Tienen el objetivo de volver rentable una idea de negocios. Libre de engaños y de conveniencias. *La comunicación en el equipo emprendedor. La comunicación en la planeación y ejecución de una idea de negocio debe ser ágil. Esto se logra siendo claro con dos aspectos: primero con la disponibilidad y segundo con la herramienta de comunicación. *Cantidad adecuada. Entre menos personas conformen el equipo emprendedor más posibilidades de éxito tendrá. Las decisiones se pueden tomar con agilidad. Es más fácil mantener el entusiasmo en un grupo reducido. Cada miembro del grupo obtendrá mayores ganancias y la posibilidad de re-invertir parte de los beneficios será más factible.   Emprender solo En algunos casos emprender solo es la decisión acertada. Te das cuenta que la idea de negocio la podés ejecutar inmediatamente y contás con los conocimientos que el emprendimiento requiere. Este tipo de negocios son aquellos cuya actividad involucra un servicio que vos prestás o un negocio donde fácilmente podés contratar; por ejemplo una peluquería, verdulería, o una empresa de electricidad o albañilería; en este negocio vos podés ser el que atiende a los clientes o tal vez prefieras contratar personas que presten el servicio. Aquí no tenés necesidad de formar un equipo emprendedor sino que lo podés hacer solo. Las ideas de negocio enfocadas a los servicios en Internet se adaptan fácilmente a los tipos de emprendimiento que se pueden emprender en solitario. Embarcase en ideas como aplicaciones web, tiendas online son ideales para encarar tu empresa solo. He tratado de mostrar las ventajas al momento de emprender en compañía, los aspectos que debés tener en cuenta y cuando conviene emprender solo en lugar de hacerlo en equipo. Pero te seguís preguntando… ¿cómo formo un equipo de trabajo efectivo? La respuesta clave es pasión. Debés estar apasionado con tu idea, estar haciendo lo que realmente te gusta para poder transmitirlo y vender tu idea al crear tu equipo. Debés seleccionar a las personas adecuadas; lo importante es desarrollar tus habilidades de networking para asegurar que los integrantes de tu equipo compartan tu pasión, la visión del negocio, los objetivos a cumplir y conseguir el éxito. (*) Comunicadora Social-Publicitaria. Del Estudio Moon Comunicación, Marketing y Diseño   Un error que solemos cometer como emprendedor es sentirnos “autosuficientes”, pero sucede que muchas veces nos embarcamos en un negocio que las capacidades individuales no alcanzan.