Vidrieras: son nuestra tarjeta de presentación

lunes, 14 de enero de 2019 · 00:00
¡Quiero emprender! - Hay quienes no les prestan suficiente atención Pueden ser una buena herramienta de marketing y atracción de clientes. Instrumentos para usarlas a nuestro favor Escribe Lic. Karina Costabello (*) Especial para El Diario Las vidrieras pueden ser una buena herramienta de marketing y atracción de clientes, y sin embargo, hay negocios que no les prestan ni la más mínima atención. Una buena técnica de marketing con vidrieras puede conseguir que ésta llame la atención. Hay que tener en cuenta que es la tarjeta de presentación del negocio antes de que el cliente entre al mismo. Si no se destaca, es posible que los clientes no entren. Muchas empresas usan técnicas de marketing y merchandising para armar sus vidrieras y se preocupan por el espacio, la ubicación y exhibición de los elementos, la iluminación, la selección de productos, la decoración. La rotación es clave, se debe cambiar la distribución o la decoración de la vidriera cada cierto tiempo, esto dará una imagen más dinámica de la empresa y podrá captar la atención de quien ya no lo hizo. Puede ser bueno contar con un producto gancho. Suele ser un producto que casi nadie compra, porque no es práctico o es caro, pero que llama la atención a todo el mundo. Aunque hay cosas que funcionan de forma universal, también hay que saber destacarse. Es cierto que a una empresa le puede ir bien tal como distribuye su vidriera, pero copiarle no garantiza el éxito. Es mucho mejor darle un toque personal, ser auténticos. Los productos que se expongan deben ser los más llamativos, los más interesantes, deben atraer a la persona a entrar. También se puede intentar captar la atención con las ofertas. No es muy recomendable utilizar muchos elementos en la vidriera, ni deben estar muy cerca unos de otros. En una tienda física los detalles son muy importantes. Cuando los consumidores van de compras no solamente lo hacen porque necesitan adquirir determinados productos, sino también por la propia experiencia que viven cuando lo hacen. Y es que, ante la gran competitividad a la que se enfrentan las tiendas de cualquier sector en la actualidad, una buena oferta ya no es suficiente para atraer a los clientes, sino que a esto debemos añadir una buena experiencia. Los clientes o potenciales clientes tienen que elegir entrar a tu negocio, sentirse a gusto. La música, los olores o perfumes, la iluminación y por supuesto la atención van de la mano a la hora de ofrecer una buena experiencia de compra al consumidor. Y por supuesto, la vidriera y el local en general debe estar bien ordenado y limpio en todo momento. Tené en cuenta estos tips antes de armar tu vidriera: 1 - Mantené el orden: tené todos los productos bien organizados. Los expositores de productos son una magnífica opción para mantener ordenado el local. Y no sólo porque de esta forma los clientes pueden encontrar fácilmente lo que están buscando, sino también porque podemos dar ideas de posibles usos o combinaciones que terminen haciendo que el consumidor tome la decisión de compra. 2 - Planificá el diseño: antes de empezar, es fundamental invertir un poco de tiempo en diseñar nuestro plan (como en todo). De lo contrario, corremos el riesgo de que los resultados no sean los que deseábamos. Tendrás que saber comprender a la perfección cada uno de los elementos de manera individual y, a partir de ahí, crear un conjunto original y armónico. Para eso, podés aplicar los principios del diseño, tanto en formas como en tamaño, textura y color. Sirviéndote de conceptos básicos para conseguir una vidriera organizada y bonita que logre llamar la atención. 3 - Definí tu vidriera de acuerdo al lugar: es importante tener en cuenta el contexto, dónde está tu local. Por ejemplo, si da directamente a la calle o si está dentro de una galería, si el lugar es céntrico o no. De no estar fácilmente a la vista de las personas podés llamar la atención con algún aviso o cartel indicando, por ejemplo, que estás en un determinado lugar. 4 - Elegí el mensaje: ¿Qué es lo que querés comunicarle a tu cliente? Antes de armar la vidriera, detenete a pensar en qué es lo que estás ofreciendo. No se trata simplemente de nombrar a tu producto sino de enfocarte en cuál es su valor diferencial, es decir, qué es lo que te destaca de los demás. 5 - Contá una historia: nuestro cerebro procesa la información de una manera mucho más rápida y sencilla cuando nos cuentan una historia y, para ello, necesitamos saber cuál es el producto que realmente queremos destacar. Al tratarse del primer punto de contacto con el cliente, la historia debe ser clara y convincente. ¿Cómo crear esa historia? Preguntate cuál es el mensaje que querés dar, cuáles son los colores que querés resaltar y qué técnicas querés utilizar. Una idea interesante puede ser crear una vidriera temática o crear una historia, llamar la atención a la vez que se fomenta la imaginación de las personas. Usá vinilos decorativos adheridos en el frente con datos de interés, por ejemplo con la página web de la empresa o promos y oferta o algo bien llamativo que busque una llamada a la acción. Otra idea es utilizar los códigos QR, que crean más interacción con los usuarios. 6 - Ubicá el foco de atención: ¿Qué es lo primero que querés que vea tu cliente? Ese tiene que ser el foco. Una vez que tenés definido tu mensaje (el valor diferencial), elegí dónde ponés el punto de interés y llevá las miradas ahí. A veces bastará con un objeto que se destaque del resto o con un esquema de iluminación. Allí será donde tu cliente mire por primera vez. Y a partir de ahí lo vas a seguir guiando. 7 - Contá el resto de la historia: ¿Qué querés que haga el cliente una vez que llegó a la vidriera? Ahora que tenés a tu cliente en el foco de atención, buscá que reciba tu mensaje, que entienda qué querés contarle y que lo asocie con la solución a lo que está buscando. Se trata de crear un espacio que consiga llamar su atención, que sea atractivo visualmente y que, al mismo tiempo, destaque los valores corporativos de la marca. Algo que muchas veces se descuida en las pequeñas empresas por no contar con un profesional del vidrierismo. Podés contratar a un experto o bien podés idear soluciones a muy bajo costo con simples detalles. Tené en cuenta que en esto menos es más. No sobrecargues, que no se vea desordenada. Todo lo que pongas en la vidriera tiene que tener una función. Recordá que cada uno de estos puntos clave tienen que estar alineados con tu identidad de marca, la vidriera va a ser uno de los medios que ayuden a que tu cliente la reconozca.

(*) Comunicadora social publicitaria del Estudio Moon Comunicación, Marketing y Diseño