Para Lita, que hacía salsa de tomates

domingo, 6 de agosto de 2023 · 09:02

Escribe: Baruj ESPECIAL PARA EL DIARIO

Lita hacía salsa de tomates.

De las mejores.

De esas que no se igualan por más que te reciten la receta como un Rosario sagrado y se te paren al lado para comprobar que piques como se debe la cebolla.

Porque, como cualquiera que haya intentado alguna vez prender un fuego para cocinar sabe, el ingrediente está en las manos.

Y las manos de la salsa eran únicamente las de ella.

Y como el corazón también está en las manos, replicarla fue y será siempre un imposible.

Yo nunca la probé. Solamente me la contaron en un testimonio nostálgico que hizo el mismísimo Roberto, el hijo de Lita, debajo de un árbol que es un santuario mínimo plantado en el fondo del patio de mi casa.

Un relato que terminó en melancolía junto al último mate de la tarde cuando me confesó algo de la vejez de ella, esa sentencia universal, inapelable y paciente que le aflojó las piernas, que hizo sus manos vacilantes, y al final hizo imposibles sus salsas.

Ochenta y tantos, Roberto. Un largo tiempo para dar. Para la herencia larga de recuerdos de las mesas de familia, para los convites de pastas acordados con la parentela los domingos o de los fideos con la mismísima salsa recalentados en noches sin pormenores a mediados de semana.

Y aunque hoy Lita acá no repita nunca más su estrella, porque hoy temprano se fue, sí lo hará en ese otro mundo en el que la esperan otras manos abiertas como pájaros.