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Salud: otra mirada desde la UCR
Después de 20 años de gestión municipal de un mismo signo político y en función de la situación actual, se imponen algunas reflexiones, que pretendemos sean útiles para diagnosticar el presente, analizar sus causas y promover acciones que nos acerquen a un futuro mejor en materia de salud para toda la comunidad.
Estamos convencidos que el aporte implica una mirada desde una óptica sanitaria sin oportunismos coyunturales ni segundas intenciones, basada en observaciones y experiencias tomadas de la realidad cotidiana.
Mucho de lo que aquí se expresa fue corroborado por trabajadores municipales del área de Salud, algunos con muchos años de trayectoria. Una mirada rápida permite observar un marketing político vinculado a la salud que se mantuvo constante con picos periódicos de mayor impacto publicitario vinculado casi siempre a procesos pre electorales, como contrapartida el acceso y la oferta de prestaciones se fue deteriorando año tras año.
A pesar de lo que se pueda esgrimir, la atención primaria de la salud nunca fue una prioridad, siempre las inversiones más importantes tuvieron otro destino más rentable política y electoralmente. En el año 2000 existía un modelo de atención primaria con una decena de programas funcionando, desde la gestación al adulto mayor, se recurrió al concepto interdisciplinario de equipo de salud para todos los programas, se fomentó la atención, promoción y la prevención de la salud, se abrieron los centros especializados para no videntes, hipoacúsicos, centro de asistencia a la víctima del delito, entro otros.
La Asistencia Pública contaba con médicos especialistas en distintas áreas y se crearon servicios de epidemiología y educación para la salud, los dispensarios contaban con médicos, enfermeras y apoyo de trabajadores sociales que trabajaban en terreno. Se dejaba una base consolidada, esto fue reconocido por las nuevas autoridades.
La nueva política trajo aparejada una creciente precarización laboral, que generó un progresivo deterioro en el sistema de salud. Vale la pena mencionar: las relaciones contractuales del Estado municipal con sus empleados, se transformaron es un verdadero jeroglífico. A saber: hay trabajadores al menos bajo seis formas distintas de relaciones laborales:
1) Trabajadores de planta ingresantes hasta el año 2007.
2) Trabajadores de planta ingresantes después de 2007, con menos derechos.
3) Contratados.
4) Facturantes monotributistas.
5) Talleristas que cobran por decreto.
6) Becarios en salud que cobraban con recursos nacionales. La mayoría de los precarizados cobra salarios por debajo de la línea de la pobreza.
Esta realidad atraviesa y condiciona la práctica profesional de médicos, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, etcétera.
En el marco de un concepto regresivo que abandonó el criterio de equipo de salud, además se desarmaron los que existían en los barrios. Se desarticuló el servicio de Salud Mental y se deterioraron las prestaciones del Hospital de día Encuentro, se resintieron las prestaciones odontológicas. Abundan las quejas por maltrato laboral y traslados compulsivos sin tener en cuenta la capacidad del agente, se denuncian presiones permanentes en épocas electorales para militar compulsivamente y asegurar su continuidad laboral. Hubo dos muertos en el Hogar de Ancianos por quemaduras sin que se agotaron las instancias de investigaciones administrativas ni judiciales.
Cada vez que llegaba un nuevo funcionario al área de Salud venía con una idea bajo el brazo, instrumentaba programas, algunos útiles y buenos, pero desaparecían con su partida del cargo, aunque las causales de su creación se mantenían. Podemos decir que solo queda en el tiempo el programa de inmunizaciones el que por razones superiores y obligatorias (Nación-Provincia) deben sostenerse.
Podríamos analizar el estado de la infraestructura edilicia los recursos tecnológicos y los insumos y suministros, pero ninguno de ellos es más importante que el eje del sistema que es la persona, el trabajador y el respeto que se merece, su estabilidad laboral, su salario digno y su ingreso por concurso abierto.
La actual pandemia ha puesto en el tapete el rol de la salud pública y sus trabajadores. Es imprescindible que no solo se los aplauda sino que se concreten efectivamente sus derechos.
Cuando no hay decisión política de hacerlo nunca hay recursos económicos disponibles. Nada duradero se construye cuando solo importa la fachada y las formas, pero el interior está carente de motivaciones superadoras y a la postre es lo que le comunidad recibe.
Propuesta
Nuestra ciudad merece de parte de la dirigencia de los distintos partidos políticos realizar un aporte entre todos para consensuar un proyecto de salud municipal para esta y para las próximas generaciones.
Consideramos que las mismas tienen cinco ejes fundamentales que son:
1- Atención primaria de la salud: tenemos distribuidos en Villa María en distintos barrios CAPS que contienen a los exdispensarios con distinta infraestructura edilicia pero que pueden desarrollar adecuadamente los fines de este proyecto sanitario, nuestra intención es proponer:
A) Designación de un médico generalista en cada uno de ellos con horario matutino y vespertino.
B) La designación de un pediatra en horario matutino.
C) Designación de una enfermera que cumpla horario matutino y vespertino.
D) Proveer de una trabajadora social con asignación de ocho horas diarias.
E) designar una psicóloga con horario matutino.
F) Nombrar un fisioterapeuta en horario matutino.
G) Proveer de una empleada administrativa para hacerse cargo de la farmacia.
H) Generar programas de educación para la salud y garantizar su permanente difusión.
2- Atención en la Asistencia Pública: que cuenta con una infraestructura edilicia adecuada a nuestras necesidades y con una ubicación estratégica fundamental para este proyecto. En ella debemos realizar la atención médica de especialistas que complementen este proyecto, para lo que deberemos contar con atención de las siguientes especialidades: clínica médica, cirugía ginecología y obstetricia, pediatría, cardiología, traumatología, urología, psiquiatría, neurología y dermatología. Farmacia: implementando un vademécum de 80 monodrogas que pueden resolver el 90% de las necesidades de la demanda en la asistencia y los dispensarios.
3-Emergencias: realizar un convenio con Bomberos para efectuar una cobertura de las emergencias proveyendo la Municipalidad el personal médico y paramédico para cubrirlas.
4- Tercera edad: proponemos una adecuación del Hogar de Ancianos para poder albergar a 200 residentes con un adecuado convenio con PAMI que permita utilizar los recursos que invierte mensualmente en instituciones no adecuadas a las reglamentaciones vigentes y realizar un adecuado control de los geriátricos privados para mejorar la calidad de atención de los pacientes.
5- Refuncionalizar y potenciar el centro de atención para las adicciones y el alcoholismo.
Estas son solo algunas reflexiones que proponemos para debatir entre todos los sectores involucrados. Esta pandemia nos ha enseñado que debemos priorizar la salud la que normalmente se encuentra relegada por los distintos gobiernos.
Comisión de Salud
Comité Villa María
