Día del Trabajador Gráfico - A 15 años del incendio de nuestra planta impresora
Una conmemoración muy diferente
Como cada 7 de mayo, hoy se celebra en Argentina el Día del Trabajador Gráfico en conmemoración al nacimiento de Eva Duarte de Perón. Fue ella quien en junio del año 1950 intervino para que se consiguiera la firma del primer convenio nacional para todos los trabajadores de la industria gráfica argentina.
Distintos representantes del sector gráfico de nuestro país se sumaban en aquella gesta que fue ni más ni menos que la continuidad de una larga lucha iniciada allá en septiembre de 1878 cuando se daba la primera huelga obrera en nuestro país. Sus protagonistas: los trabajadores de las imprentas que realizaban los diarios de aquellos tiempos, organizados en la Unión Tipográfica Bonaerense. Sus reclamos: salario y condiciones de trabajo. Con esta lucha, la clase obrera argentina emergía como un nuevo actor en el escenario nacional.
Fueron aquellos pioneros gráficos organizados en nuestro país que lograron alcanzar las primeras reivindicaciones gremiales, por aquellos tiempos la labor periodística pero concretamente la prensa escrita, era la única encargada de llevar a cada hogar todo el acontecer la sociedad, era el único medio de información.
Mucho más acá en el tiempo un 7 de mayo también, pero de 2005 por esas cuestiones del destino, el infortunio dijo presente en las primeras horas de la tarde en el taller de la vieja sede de El Diario en avenida Hipólito Yrigoyen 355. Aunque parezca mentira, en vez de festejar nuestro día, nos tuvo a todos los que integrábamos aquel grupo que desandaba la primera etapa cooperativa luchando codo a codo junto a bomberos y vecinos que acudieron para prestar ayuda. Dicho por uno de ellos, no se quemaba El Diario, se quemaba “nuestro diario”, según decía y a nosotros que por fuera teníamos chamuscada la ropa, por dentro se nos calentaba un poco el alma con tanto acompañamiento de gente querida.
Un cortocircuito muy cerca de la vieja rotativa Harris que se salvó por milagro y pudo ser reparada, fue el motivo del siniestro según los peritajes oficiales correspondientes.
Al final de la tarde, entre todos pudimos rearmar y reconectar todas las computadoras y los sistemas de redes para poder estar en la calle con nuestra edición de rutina, todos trabajando con barbijos de protección por el gran ambiente contaminado por el incendio; fue en ese preciso momento que un cadete nos acercaba una gran caja de masas finas, sí, masas finas con una tarjetita en la que se leía “A todo trago amargo hay que pasarlo con algo dulce”, firmado: Horacio Cabezas. Infaltable, como siempre.
También contamos con la mano solidaria de nuestros compañeros cooperativos, del recuperado diario de Córdoba capital de Comercio y Justicia, aparte que ese día sábado no trabajaban, era también el merecido día de celebración por el trabajador gráfico, pero no dudaron en acudir a sus talleres de impresión para imprimir nuestro matutino.
Charlie, el gran ausente
Y entre luchas y celebraciones, infaltablemente estaba nuestro querido compañero Charlie Armonti, recientemente fallecido.
Quizás haya sido por su gran dedicación que le brindó a la Unión Obrera Gráfica, que se sentía “más gráfico que nadie” cómo a él mismo le gustaba definirse, fiel a su estilo, tan auténtico y combativo.
En la etapa editorial de El Diario, Charlie fue varias veces elegido como delegado de la Unión Obrera Gráfica Cordobesa ante la ex-Editorial Talamochita, formó parte del órgano de conducción a nivel del interior provincial; cuando en los últimos meses de 2001 la gran crisis a nivel nacional también tocó las puertas de nuestro diario, él formó parte junto a otros compañeros gráficos y periodistas para conformar el “grupo de los ocho” representando a todos los compañeros en lucha que por aquellos días comenzaban a gestar lo que a futuro sería la Cooperativa de Trabajo Comunicar.
Será la primera celebración sin él, será especial y tan triste como los días que transcurren hoy entre barbijos, geles y restricciones.
Los que hoy componemos la gran familia de Cooperativa Comunicar lo recordamos especialmente a nuestro querido Charlie y el saludo correspondiente para el resto de compañeros gráficos en general y los que hacen nuestro diario en particular.
Raúl Olcelli
