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Los perdedores seriales de derechos y los seres políticos

Un abogado local y un lector desde España dan cuenta de diferentes situaciones políticas y económicas que se viven en distintos países en torno al coronavirus
miércoles, 6 de mayo de 2020 · 09:00

Desde hace muchos años, la situación general de los activos y de los pasivos en la República Argentina se viene deteriorando día a día.

Producto de nefastas políticas aplicadas por gobernantes (que apuntan a seguir usando como variable de ajuste a los trabajadores y jubilados), con absoluta claridad se terminó vulnerando derechos constitucionales de ambos sectores.

Pero esto se ha podido llevar adelante, principalmente, gracias a una inacción y falta de resistencia real de muchos sindicatos y de la CGT nacional.

Si se hace un poco de memoria, se puede advertir que los enormes logros que alcanzó el movimiento obrero en el pasado fue debido a que esos dirigentes sindicales eran respetados por el pueblo y por sus propias bases, su participación era activa y combativa, demostraban solidaridad, unidad, instalaban agenda a la clase política, los convocaban a la hora de tomar importantes decisiones, y en definitiva funcionaban como otro factor de poder en el país.

Con el devenir del tiempo, todo eso se ha ido perdiendo al punto tal de que en ciertos casos, se ha faltado el respeto a organizaciones gremiales que en el pasado fueron puntas de lanza en momentos difíciles de nuestra Nación y que tuvieron a los mejores dirigentes sindicales que dejó la Argentina.

Se avanzó sobre sus convenios colectivos de trabajo, sobre derechos y conquistas obreras, que a muchos de aquellos dirigentes gremiales de esa época les terminó hasta costando la propia vida.

Hay dirigentes sindicales (incluyendo la CGT nacional) que en los últimos años han sido verdaderos perdedores seriales de derechos de los trabajadores, algo que no solo resulta insólito, sino fundamentalmente es inadmisible (recordemos la aprobación de la reforma jubilatoria, ahora el recorte salarial del 25% a trabajadores privados suspendidos avalado desde la CGT, actividades sin paritarias, la continuidad de la aplicación del Impuesto a las Ganancias para activos y pasivos, entre otras). 

Un sindicato tiene por función principal el defender los derechos, las conquistas, el propio convenio colectivo de trabajo de los activos, y también defender a sus pasivos.

Pero también hay que destacar que quedan muy buenos dirigentes sindicales que cumplen sus funciones como debe ser. Sus afiliados se sienten orgullosos de su conducción, con razones y fundamentos. Tienen gestión, logran paritarias dignas, defienden a sus delegados y trabajadores (hombres y mujeres), realizan capacitación, trabajan en la formación de nuevos cuadros, incorporan el uso de nuevas tecnologías, y defienden el propio convenio colectivo de trabajo.

Los trabajadores y jubilados queremos que los sindicatos en su totalidad cumplan su rol, que los dirigentes gremiales cumplan con sus funciones para las que fueron votados, que tengamos una CGT con una conducción a la altura de las circunstancias y, por sobre todo, no queremos más a una dirigencia gremial perdedora serial de derechos.

Quienes no estén a la altura de las circunstancias (si no quieren o no pueden desempeñar su función con eficiencia), deberían dar un paso al costado y dejar ese lugar a quienes sin lugar a dudas, sí lo harán.

Hoy la CGT nacional necesita un conductor con experiencia, juventud y, por sobre todo, que tenga el apoyo incondicional de las bases.

Pablo Moyano (Camioneros) podría sin lugar a dudas cumplir esa función si él se lo propone llegado el momento.

Carlos Emanuel Cafure
Abogado

 

Desde España

Hay dos tipos de seres, los seres humanos y los seres políticos. Los seres políticos se pueden gastar por noches de hotel mil y pico de euros o dólares en Europa, eso es lo que suelen hacer y no precisamente con dinero suyo, del que se hayan ganado. Se ha formado una tropa que no ha tenido ni la más mínima humanidad con sus padres que se están muriendo. Mi gobierno imaginario es el que protege a todos, sin importar clase, condición, origen, etc. Una cantidad muy importante de aportes en la crisis del coronavirus están llegando de personas físicas, personales, grupos sociales, asociaciones, ONG, privados o empresas. El Gobierno español no ha hecho nada más que entorpecer, sacar pecho para ponerse chulo. Una tropa de mentirosos, irresponsables e indigentes morales. No tienen dignidad, decencia ni pudor. Se compran caserones, chalés y “que no les falte de na’”. El desempleo es una lacra que no logran o no quieren resolver de una vez por todas. Ellos parece que se ríen en nuestra cara. El pueblo en este escenario va de tonto, no habla. Eso no quita para que yo pueda dar mi opinión. Hasta las carreras universitarias la puedes terminar con tres suspensos. Se premia la tontería, hay que premiar el esfuerzo y el trabajo. ¿Cuándo terminara esto?, cuando recuperemos el sentido común. Te quitas un problema cuando te mueres. Aquí es ya necesario que vengan los seres humanos y echen a los seres políticos. La sociedad es importante que deje de ser analfabeta para que no la puedan manipular más. Para la gente es necesario que se le hable claro, no con términos que hay que reinterpretarlos. Estos llevan años haciendo política a cuenta de la dignidad de sus abuelos. Tenemos ministros o diputados que se han saltado más de mil sentencias judiciales. Si tú no pagas tu impuesto un mes ya te llega una buena. Han creado en la población una psicopandemia. Lo único que quiero decir para que toméis conciencia es que a los seres políticos actuales les importa una mierda la gente. Así que nuevamente os animo a que empujéis en la dirección de ponerles en cuestión y de sacarles los colores una y mil veces hasta que logremos derribarlos y construir entre todos un nuevo espacio en donde sean las personas más voluntarias y no salidas de la nada las que cojan las riendas.

 

Antonio Fernández Olmedo

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