Cartas - Opiniones - Debates - Hoy es el Día Internacional del Personal de Enfermería
Nuestro momento es ahora
El 1 de enero de 2020 dio inicio el Año Internacional del Personal de Enfermería y Partería, que tiende a reconocer la función fundamental de estos profesionales, en la “producción de cuidados” sanitarios y destacar el alarmante déficit mundial de tan indispensables profesionales de la salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) proclamó este año, ya que se cumpliría el bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale, fundadora de la enfermería moderna. El personal de Enfermería es la mayor fuerza laboral en salud, representan más del 50% del total, está conformado por personas que consagran sus vidas al cuidado de madres y los niños, administrar vacunas que salvan vidas, proporcionar consejos de salud, cuidado de las personas mayores y, en general, satisfacer las necesidades sanitarias esenciales del día a día.
Además, sus centros de trabajo suelen ser el primer y el único lugar de atención disponible de muchas comunidades. Por lo tanto, su escasez compromete la meta global de lograr la salud para todos en 2030. La Directora de la OPS señaló que “en muchas partes del mundo los profesionales de Enfermería constituyen el primero y algunas veces el único recurso humano en contacto con los pacientes” y consideró que “invertir en la enfermería significa avanzar hacia el acceso y la cobertura universal de salud, lo cual tendrá un efecto profundo en la salud global y el bienestar”.
La densidad del personal de Enfermería, que incluye a enfermeros licenciados, tecnólogos y técnicos y auxiliares, varía según cada país, y es en general baja en América. Así, mientras en Estados Unidos y Canadá hay más de 111 y 106 enfermeros por cada 10 mil habitantes, respectivamente, en Haití, Honduras y la República Dominicana hay menos de cuatro. Asimismo, la cantidad de enfermeros por cada médico también es inequitativa. Mientras Estados Unidos y Canadá tienen cuatro enfermeros por cada médico, los otros 27 países analizados cuentan con menos de 2, y 15 de ellos tienen menos de 1.
En épocas de pandemia, surge la necesidad de revalorizar nuestra disciplina muchas veces invisibilizada. Tomemos algunos ejemplos de invisibilización, desacreditación y desprestigio de nuestra profesión; la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la gestión de Horacio Larreta en el año 2018 aprobó en la Legislatura la norma que excluye a los enfermeros del equipo de salud, considerándolos personal administrativo. Los licenciados en enfermería componen el 80% de la planta de un hospital. En el proyecto de ley, originalmente propuesto por la ministra de Salud, Dra. Ana María Bou Pérezla, y que luego fuera presentado en la Legislatura por el diputado de Cambiemos, José Luis Acevedo, el oficialismo propuso que los licenciados en Enfermería, en Bioimágenes, en Biotecnología y en Instrumentación Quirúrgica dejen de ser “profesionales de la Salud”, quedando enmarcados como “empleados administrativos”.
Ciertamente en Argentina, a las 21 horas se escuchan los aplausos, reconocimiento a quienes trabajan en la salud pública que muchas veces son identificados genéricamente como “médicos”. La salud pública es mucho más que eso, y si hay una tarea que siempre fue subestimada, justamente por estar asociada a lo femenino, es la de las enfermeras. En la Argentina, en 2016 -últimos datos disponibles- había casi 193 mil personas que trabajaban en enfermería, de las cuales se estima que el 85% son mujeres. La pandemia las expone al máximo, porque son quienes sostienen el contacto diario con los pacientes, esa presencia cercana es su mayor fortaleza. Pero el atravesamiento de la pandemia las ha sensibilizado con muchas problemáticas reales y potenciales. ¿Podremos dar respuestas a todos los pacientes? ¿Estaremos capacitados para brindar cuidados? ¿Contamos con los recursos, protocolos, elementos de bioseguridad y herramientas necesarias para evitar nuestro contagio y el de nuestras familias? ¿Cuál será el impacto posterior en lo psíquico después de la pandemia?
En un país de grandes desigualdades geográficas, también la situación de las enfermeras es parte de esas inequidades, muchas veces abrumadora desde lo económico, nivel salarial (precarización y flexibilización laboral), hasta la falta de reconocimiento de los diferentes niveles donde se desarrolla el cuidado; a esto se suman las diversas políticas de salud que tiene cada provincia o localidad en particular.
Para finalizar, será necesario poder empezar a “reconfigurarnos”, “repensarnos”, “revalorizarnos”, “reconstruirnos”, fundamentalmente desde una perspectiva de lo “colectivo” para intentar gestar cambios positivos y lo suficientemente necesarios. A continuación, se describen los objetivos de la Campaña Mundial Nursing Now:
Mayor inversión en la mejora de la educación, el desarrollo profesional, los estándares, la regulación y las condiciones de empleo para las enfermeras.
Mayor y mejor difusión de prácticas efectivas e innovadoras en Enfermería.
Mayor influencia de las enfermeras y matronas en la política de salud mundial y nacional, como parte de los esfuerzos más amplios para garantizar que los trabajadores de salud estén más involucrados en la toma de decisiones.
Más enfermeras en posiciones de liderazgo y más oportunidades de desarrollo en todos los niveles.
Más evidencia para los responsables de políticas y decisiones sobre: donde la enfermería puede tener el mayor impacto, lo que impide que las enfermeras alcancen todo su potencial y cómo abordar estos obstáculos.
Lic. Camila Airaldi - MP 16.293
Lic. Gisela Orlando - MP 11.555
