Acusado de echar a estudiantes por cuestiones ideológicas
Renunció el director de la Casa Argentina en París
El director de la Casa Argentina en París, Santiago María Guillermo Adolfo Muzio, renunció a su cargo este fin de semana, presionado por el Gobierno de Javier Milei ante la acumulación de denuncias en su contra. Su reemplazante será Alfredo Mario Soto, profesor universitario.
Durante su gestión en la Casa Argentina en París, donde residen artistas y estudiantes argentinos que estudian másteres y doctorados, Muzio fue acusado de echar a estudiantes por cuestiones ideológicas.
Más de 1.000 académicos, escritores y artistas de Argentina, Francia y otros países escribieron una carta solicitando su renuncia, no solo por las expulsiones arbitrarias de alumnos, sino por sus conexiones con la ultraderecha francesa.
En la carta, los intelectuales también denunciaron “reformas presuntamente irregulares” en el establecimiento donde funciona la Casa Argentina en París y “falta de claridad en el uso de fondos”, por lo que reclamaron “una auditoria administrativa, contable y técnica”.
Muzio también fue cuestionado por haber retirado en el Día de la Memoria una placa que recordaba a los desaparecidos argentinos y los que habían vivido en la Casa.
Si bien la salida de Muzio se intentó manejar con hermetismo, por temor a que el escándalo en la Casa Argentina arruinara la visita del presidente Javier Milei a Francia y a la Paris Week, que se realizará el próximo 30 de setiembre, la noticia circuló rápidamente entre los medios franceses.
Con casi un siglo de existencia, la Casa Argentina en la Cité Universitaire de París, que albergó en el pasado a intelectuales como el escritor Julio Cortázar, se encuentra sumida en la polémica desde 2024, con el nombramiento por el Gobierno de Milei del abogado franco-argentino Santiago Muzio como director.
“Es una minidictadura”, se vive con “miedo constante” y “sin libertad de expresión”, indicó una residente a la agencia francesa de noticias AFP durante el curso académico 2025/2026.
“Estamos todos escandalizados, es horrible lo que está pasando en esta casa”, abundaba el director de otra de las 47 residencias de la “Cité U”.
