El Partido Justicialista, en busca de un acuerdo de unidad
Kicillof no va a La Rioja, pero envía emisario
El acto de hoy en La Rioja por el 50° aniversario del asesinato de monseñor Enrique Angelelli y los mártires riojanos, nació con la aspiración del gobernador Ricardo Quintela de convertir la conmemoración en una señal del inicio de un proceso de reunificación del peronismo.
Sin embargo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof no viajará y, en su lugar, enviará a la jefa de asesores bonaerense, Cristina Álvarez Rodríguez. El gesto busca mostrar que no hay una ruptura formal, pero al mismo tiempo deja entrever que las diferencias del mandatario con el cristinismo/kirchnerismo siguen sin resolverse.
La ausencia del gobernador bonaerense trasciende la cuestión protocolar. En el entorno de Kicillof entienden que compartir escenario con Máximo Kirchner, sin un acuerdo político previo, aportaría poco más que una imagen de ocasión y podría interpretarse como un regreso a una lógica de subordinación que buscan dejar atrás.
La conclusión es que una fotografía de unidad, sin una síntesis real detrás, terminaría siendo apenas una escenificación.
El principal afectado por esa decisión es el anfitrión del encuentro, Quintela. El gobernador había trabajado durante semanas para reunir a los distintos sectores del peronismo y posicionarse como uno de los articuladores de la nueva etapa del PJ. Pero la ausencia de Kicillof deja trunca esa aspiración y anticipa que el encuentro difícilmente pueda exhibirse como el inicio de una reconciliación política.
La presencia de Álvarez Rodríguez apunta, precisamente, a administrar ese equilibrio. Su participación busca transmitir que el kicillofismo naciente no rompe con la estructura partidaria ni abandona la discusión nacional. Pero, también, evita comprometer al gobernador en una imagen que hoy no refleja el estado real de la relación con el kirchnerismo. Es una representación institucional que mantiene abiertos los canales políticos, aunque sin ocultar las diferencias.
La decisión, además, está alineada con la estrategia que Kicillof desarrolla desde hace meses. Mientras toma distancia de la conducción del Instituto Patria (o de San José 1111 mejor dicho), el gobernador avanza en la construcción de su estructura política propia bajo el paraguas de Movimiento Derecho al Futuro.
