Datos de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina
Volvió a crecer la mora en mayo
La incapacidad de pago golpea con fuerza a los menores de 35 años y más del 27% de quienes tomaron préstamos dejó de ser sujeto de créditoLa irregularidad en el cumplimiento de los créditos del sistema financiero argentino volvió a registrar un incremento en mayo, alcanzando umbrales que no se observaban desde la salida de la convertibilidad.
Un informe elaborado a partir de los datos de la Central de Deudores del Banco Central indica que la mora de los hogares encadenó su decimonovena suba mensual consecutiva, pasando del 12,1% en abril al 12,7% en mayo.
Para dimensionar la velocidad del deterioro, en octubre de 2024, el indicador se ubicaba en el 2,5%, lo que significa que la irregularidad se multiplicó por más de cinco en menos de dos años.
El fenómeno golpea de manera generalizada y ya afecta a la estructura comercial de los bancos, ya que de las 30 entidades financieras más grandes del país en el segmento de préstamos a familias, 26 sufrieron un incremento en sus tasas de impago.
A su vez, el informe también examinó la situación de las entidades no financieras, donde la morosidad escaló hasta el 32,2%, cuando hace un año y medio se mantenía por debajo del 10%.
Deudores jóvenes
El deterioro de la capacidad de pago generó consecuencias estructurales en el mercado interno y restringe de cara al futuro las herramientas de reactivación económica, ya que más del 27% de las personas que tomaron préstamos en el país presentan irregularidades en sus compromisos financieros y dejaron de ser considerados sujetos de crédito, lo que restringe su acceso a nuevas vías de financiamiento y limita su capacidad de consumo.
Las dificultades para cumplir con los compromisos financieros no se distribuyen de manera equitativa, sino que es más grave en los segmentos etarios de menor edad. El documento señala que casi el 40% de los menores de 35 años que tienen préstamos activos registran, al menos, una obligación en mora.
Si se hace foco exclusivamente en la franja de 18 a 25 años, la tasa de irregularidad se dispara hasta el 42,8%, mientras que en el grupo de 26 a 35 años se ubica en 39,3%. A medida que avanza la edad de los deudores, la proporción de cuentas en rojo muestra un descenso progresivo, cayendo al 31% entre los 36 y 45 años, y al 23,5% en el segmento de 46 a 55 años.
Recorte de préstamos
Mientras la banca pública logró sostener su oferta crediticia, las entidades privadas recortaron de manera significativa la generación de préstamos familiares durante el primer tramo del año para mitigar riesgos.
Los analistas proyectan que el crédito a familias “difícilmente vuelva a ser un motor relevante de la actividad económica de cara a las elecciones del año siguiente”, debido al alto volumen de deudores excluidos del sistema, aunque aclaran que el PBI podría mantener su dinamismo por otras vías ajenas al crédito.
Por su parte, las autoridades del Banco Central consideran que la morosidad habría tocado un techo durante este segundo trimestre del año, por lo que las consultoras privadas aguardan los datos oficiales de junio y julio para evaluar si el cobro del aguinaldo generó un alivio temporal en las finanzas de los hogares.
