Ya afecta a más de 5,3 millones de personas
La morosidad marcó un récord en más de 20 años
Las tarjetas de crédito y los préstamos personales lideran el nivel de impagosLa morosidad de los préstamos bancarios otorgados a las familias alcanzó el 12,1% en abril, registrando el valor más alto de las últimas dos décadas.
De acuerdo con el Informe sobre Bancos del Banco Central (BCRA), este indicador acumuló 18 meses consecutivos en alza y se triplicó en la comparación interanual, sumando una presión compleja a la economía hogareña pese a que el Producto Bruto Interno (PBI) mantiene números de crecimiento.
El fenómeno de atrasos golpea a todas las líneas de financiamiento del sector privado, situando la irregularidad global del sistema en el 7,3%. Las estimaciones privadas de la consultora 1816 encienden alarmas adicionales, al advertir que actualmente hay “5,3 millones de personas con al menos una deuda impaga por más de 90 días, contemplando tanto a entidades financieras como no financieras sobre un universo de 20 millones de personas con préstamos”.
Esto implica que el 26,7% del universo total de tomadores de crédito se encuentra en situación irregular, por lo que “al menos hasta las elecciones del próximo año, difícilmente el crédito a las familias pueda convertirse en un motor muy relevante de la actividad económica”, explicó el análisis.
Tarjetas y préstamos personales
El desagregado por tipo de financiamiento expone el fuerte impacto de las deudas en los ingresos cotidianos de los hogares. Los préstamos personales se convirtieron en la línea más crítica de la cartera, tocando un 14,9% de morosidad tras subir medio punto en apenas un mes. Una tendencia similar mostraron las tarjetas de crédito, que llegaron al 12,5% de irregularidad y aceleraron su incremento con una variación mensual de 0,7 puntos respecto a marzo.
En los escalones inferiores, pero con igual tendencia alcista se ubicaron los créditos prendarios, cuyas deudas asociadas registraron un nivel de mora del 7,3%. En contraste, los créditos hipotecarios se mantuvieron estables con apenas un 1,5% de retrasos, mientras que las deudas comerciales de las empresas se incrementaron de forma leve hasta totalizar un 3,3%.
Las expectativas
Las lecturas sobre el futuro inmediato del crédito dividen las proyecciones del mercado de cara al segundo trimestre del año. Por un lado, los analistas económicos advierten que el salto de abril despierta dudas debido a que la velocidad del endeudamiento volvió a acelerarse, lo que postergaría el pico de irregularidad y obligaría a los bancos a endurecer las condiciones para nuevos clientes.
Por otro lado, los directivos de la banca privada y del sector tecnológico financiero muestran una mirada más optimista. Representantes de entidades líderes señalaron que los datos preliminares de mayo muestran un “amesetamiento” de la curva, abriendo la puerta a una reactivación del consumo gracias a la estabilidad de las tasas de interés. En sintonía con esto, un relevamiento de la Cámara Argentina Fintech concluyó que, “si bien la mora de la cartera Fintech aumentó en sintonía con el total del sistema, indicadores de alta frecuencia muestran una desaceleración desde noviembre”.
