El consumo de carne vacuna cayó a su piso histórico en dos décadas
La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) confirmó ayer que el consumo interno de carne vacuna cayó a su nivel más bajo en los últimos 20 años debido a la erosión del poder adquisitivo de los ciudadanos frente a los precios actuales.
El promedio por habitante se situó en 47,5 kilos anuales en mayo, lo que marca un retroceso de 3,1 kilos respecto al mismo período del año pasado.
En total, la demanda doméstica acumulada durante los primeros cinco meses de 2026 sufrió una caída del 11,1% anual.
Aunque el consumo se desplomó, el precio promedio de los cortes vacunos registró en mayo su segunda baja mensual consecutiva, con un descenso del 0,7%.
A continuación se detallan valores promedio y variaciones detectadas en los cortes más populares:
- Asado: bajó un 1,6% y se ubicó en $17.237,3.
- Cuadril: descendió un 0,8% hasta alcanzar los $21.163,9.
- Nalga: retrocedió un 0,6% para posicionarse en $21.810,5.
- Carne picada común: cayó un 0,4% con un valor de $10.402,2.
En sentido opuesto, la caja de hamburguesas congeladas sufrió un aumento mensual del 2,5%.
Realidades opuestas
La industria frigorífica enfrenta actualmente un bajísimo nivel de actividad debido a la escasez de hacienda tras tres años de intensa liquidación de madres por factores climáticos adversos.
La producción total de carne vacuna experimentó una contracción del 7,3% anual en lo que va del año, totalizando 91.650 toneladas menos que en 2025.
Por el contrario, las exportaciones crecieron un 5,1%, impulsadas mayormente por la demanda de Estados Unidos tras el nuevo acuerdo de cupos libres de aranceles.
Actualmente, Estados Unidos y China explican, en conjunto, casi el 65% de la facturación total por ventas externas del sector.
