¿Por qué el país no crece y trepa el rechazo?
El problema no es que falten divisas, sino mantener la desinflación
Hoy, los ingresos que llegan al país, sobre todo desde el exterior, no están dirigidos a lograr una mayor productividad, a los salarios y los nuevos emprendimientos: se gana, pero no se inviertePuede decirse, al menos así lo hacen notar los analistas de la economía argentina, que, actualmente, el problema no es la escasez de dólares, es decir, no faltan divisas, sino la forma en que el programa absorbe dicho excedente.
Situación actual
Se apuntó que hay muchos aspectos positivos en materia económica.
Por un lado, las cosechas récords en los campos del país, a lo que se suma el superávit energético.
A ello se le añaden los salvatajes del Fondo Monetario Internacional (FMI), a los que suman los aportes de Estados Unidos.
También aportan más divisas el blanqueo de capitales y la fuerte suba de los precios de la materia prima, todo propiciado por las guerras, que aportarían nada menos que 300 millones de dólares adicionales al saldo comercial.
¿Y el problema?
Sin embargo, la gran falencia es el programa económico libertario, que no está diseñado para que esos ingresos lleguen a la producción, al empleo y a los salarios.
En consecuencia, como se propone en el titular de la presente nota, el problema del Gobierno de Javier Milei no es que falten dólares, sino qué hacen con las divisas que ingresan.
Dato elocuente
La mejor forma de darse cuenta de lo que ocurre es analizar que la inflación de abril salió de abajo del 3,4%, por lo que han dilapidado eventos económicos y financieros favorables.
Tal es la dimensión que, aún con viento de cola, el Gobierno despilfarró 110.000 millones de dólares en dos años (en realidad, se trata de 132.000 millones), lo cual permite concluir que los resultados “fueron muy malos”. Y fueron tan malos para el país que solo se beneficiaron pocos, lo que ha generado fuertes tensiones internas.
De esta forma, hay que decir que, pese al contexto que juega a favor, ahora se debe aceptar que el saldo no será de expansión.
El gran error
El problema, en conclusión, no es la escasez de divisas, sino la forma que el programa económico absorbe ese excedente.
Hay dólares, claro que sí, pero no van a la producción, al empleo, a la mejora del poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados. Y ello sucede porque todo está diseñado para sostener la desinflación basándose en la banda cambiaria, el ajuste fiscal y la represión salarial.
Hoy no existe estrategia industrial, pese a que todavía no se sintió la presión sobre los precios de la nafta, aunque los hubo.
La gente lo sabe
Actualmente, cuando no falta mucho para una nueva elección, ha crecido el rechazo social.
La sociedad no encuentra alivio, cae el consumo semana a semana, se deteriora el empleo, hay pérdida de ingresos y parece que todos compartimos días donde el ajuste parece no tener final.
Varias compulsas han concluido en que la desaprobación del sistema económico ha trepado al 61,6% de los consultados, mientras que la aprobación solo es amparada por la opción que vota el 36,4% de la población.
