Culpó a los sindicatos de aplicar “medidas inflexibles y desproporcionadas”

Granja Tres Arroyos cerró su planta en Entre Ríos

La firma, que el año pasado cerró otra de sus plantas en la provincia, tomó la decisión por tiempo indeterminado; Los 950 trabajadores reclaman su reapertura

Granja Tres Arroyos, históricamente, la mayor firma avícola del país, paralizó por tiempo indeterminado las operaciones de su planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Al presentarse a trabajar la mañana del martes 26 de mayo, los cerca de 950 empleados se encontraron con los accesos cerrados con cadenas y candados, además de un cartel del directorio que notificaba el cese de actividades.

A través de un comunicado oficial, la compañía argumentó que se vio forzada a tomar la decisión debido a continuas medidas sindicales que calificó de "inflexibles y desproporcionadas", denunciando paros, trabajo a desgano, ausentismo y bloqueos violentos. Por su parte, los trabajadores, que este miércoles se concentraron frente a la fábrica para exigir la reapertura, denunciaron que la firma les adeuda el 70% de la segunda quincena de abril y la totalidad de la primera quincena de mayo.

 

Desplome productivo y financiero

La parálisis profundiza un severo deterioro operativo: la faena diaria del establecimiento se derrumbó de 700 mil a 200 mil pollos. Para intentar capear la crisis, la empresa venía aplicando un esquema de jornadas reducidas de cuatro días semanales y ya había recortado unos 400 puestos mediante retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas. Las dificultades no son nuevas; a principios de año, la planta sufrió un parate de diez días por deudas de haberes y aguinaldos que requirió la mediación del gobernador Rogelio Frigerio.

El escenario financiero del grupo es crítico. Según registros oficiales, Granja Tres Arroyos acumula 1.813 cheques rechazados por un monto superior a los $29.333 millones. Además, recientemente se reportaron frenos de actividad y atrasos salariales en la planta Wade (ex-Cresta Roja), propiedad del grupo, aunque la empresa negó la detención de la producción en dicho predio.

 

Ajuste y reestructuración

El cierre de La China se suma a una seguidilla de persianas bajas que la firma comanda desde fines de 2024, cuando solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis a nivel nacional debido al impacto de la influenza aviar y la pérdida del mercado de exportación de China. Bajo ese proceso de reestructuración, la compañía, capitaneada por Joaquín de Grazia -y cuyo 34% pertenece a la norteamericana Tyson Foods-, ya había cerrado las plantas de Tristán Suárez y la fábrica Becar, esta última, situada a pocos metros del predio ahora clausurado en Entre Ríos.