Cada vez se produce menos

La economía argentina está partida en dos

Desde que Javier Milei asumió la Presidencia se destruyeron 24.437 empresas con trabajadores declarados, informó la Superintendencia de Riesgos de Trabajo y del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial del actual Ministerio de Capital Humano.

Los datos proporcionados señalan que, durante la Presidencia de Néstor Kirchner se sumaron 170.595 empresas; con Cristina, en su primer mandato, la cifra se elevó 42.403 firmas, aunque en el segundo período se perdieron 1.095 firmas y con Mauricio Macri se generaron 23.682 menos.

Ya con el gobierno de Alberto Fernández la cifra trepó a 2.279 firmas, pero con Milei, a lo largo de un solo período de gobierno, con 24.437 en salida fue el peor período.

Hubo, en definitiva, más empresas destruidas que durante la pandemia (con 930 empresas en un mes) o, lo que es lo mismo: una empresa por hora.

Siempre han cerrado Pymes industriales, comerciales, constructoras y de servicios.

Entre el primer trimestre de 2023 y el primer trimestre de este año cayó un 10,52% la industria.

La construcción se hundió el 22,45%. La minería, en cambio, creció 18,97%. Ello quiere decir que la producción extractiva está arriba, pero abajo se encuentra lo que produce, emplea e integra el territorio nacional.

 

¿Por qué cierran?

Porque las tasas reales son positivas: ahogar el capital del trabajo y vuelve prohibitivo la refinanciación.

A su vez, el dólar está planchado: se abarató lo importado y golpea al que produce acá.

Existe una marcada apertura importadora, donde es más barato lo que se produce afuera y se destruye el encadenamiento productivo.

A su vez, los salarios reales están pulverizados, se vacía el mercado interno y el empleo cayó un 12%.