Un informe lapidario sobre la gestión del Gobierno de Milei

Quitan a provincias y al PAMI, pero aumentan a funcionarios

El ajuste nacional se centró en la nula obra pública, la baja a programas y el corte a las transferencias a los distritos del interior, no así a CABA. Los integrantes del equipo de Milei sí recibieron una suba mayor al 100% en sus haberes

El ajuste fiscal impulsado por el Gobierno nacional en los últimos dos años dejó una fuerte reducción del gasto público. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el gasto primario nacional cayó en torno a USD 67.000 millones en los últimos 26 meses, con recortes concentrados en áreas claves del presupuesto.

El estudio compara el nivel de gasto de 2023 con el acumulado de los últimos doce meses a febrero de 2026 y concluye que el gasto primario bajó 5,16 puntos porcentuales del PBI, una de las contracciones más fuertes de las últimas décadas.

El rubro más afectado fue las transferencias no automáticas a las provincias, que sufrieron el mayor ajuste del período. En términos de participación en el PBI, pasaron de 1,11% en 2023 a apenas 0,19% en 2026, lo que implica una caída del 83% en su peso relativo dentro del gasto nacional.

En términos reales, el recorte también fue contundente: de $11,2 billones en valores constantes de febrero de 2026 se pasó a $1,9 billones, según los datos del informe.

Además, este rubro fue el que más aportó a la reducción total del gasto, con una baja acumulada equivalente a 2 puntos porcentuales del PBI en los últimos 26 meses.

El segundo frente del ajuste se dio en los programas sociales, cuyo peso relativo dentro del gasto nacional cayó 56%.

En paralelo, la inversión real directa -vinculada principalmente a la obra pública- se redujo un 73% en su participación, consolidándose como uno de los sectores con mayor contracción presupuestaria.

 

Tres rubros afectados

Estos tres rubros -transferencias a provincias, programas sociales e inversión pública- explican más de la mitad del ajuste total aplicado por el Gobierno nacional durante el período analizado.

El informe también ubica entre los recortes significativos a los subsidios a la energía, las transferencias a universidades, los subsidios al transporte, el gasto salarial del sector público y las asignaciones familiares, todos con retrocesos en su participación dentro del presupuesto.

El gasto en jubilaciones y pensiones contributivas, que representa cerca del 43% del gasto primario nacional, prácticamente no modificó su peso relativo: pasó de 6,15% del PBI en 2023 a 6,13% en 2026.

No obstante, en términos reales también se registraron caídas moderadas: las jubilaciones bajaron 3,5%; y el gasto del PAMI, 1,7% en el período analizado.

El estudio marca que solo dos partidas aumentaron su peso relativo dentro del gasto nacional. Por un lado, la Asignación Universal para Protección Social, que creció 0,33 puntos del PBI; y por otro, las transferencias no automáticas a la Ciudad de Buenos Aires, que aumentaron 0,04 puntos del PBI.

Si se analiza todo el período desde enero de 2024 hasta febrero de 2026, el informe calcula que la reducción acumulada del gasto primario alcanzó 10,4 puntos del PBI respecto del promedio mensual de 2023.

 

Todo al Gabinete

En tanto, ayer, el diario La Nación emitió otro informe importante sobre la gestión de Milei, en la que indicó que, desde enero de 2026, el Gobierno terminó con la política de salarios congelados y aumentó más del 100% los haberes de los funcionarios.

Solo quedaron freezados los sueldos del presidente y su vice, Victoria Villarruel, pero el resto de la plana mayor libertaria recibió incrementos superiores al 100% en los primeros meses del año.

La mayoría ya cobra, al menos, 8 millones de pesos.