Se esperaba la votación para la madrugada

Diputados avanzaban contra los glaciares

El oficialismo apostó a lograr la reforma que permite a los gobernadores más libertad para favorecer a las mineras. Hubo represión contra ambientalistas

La Cámara de Diputados avanzaba, al cierre de esta edición, con la sesión en la que el oficialismo buscaba alzarse con la sanción de la reforma de la Ley de Glaciares, impulsada por el Gobierno.

El quórum se alcanzó con 129 presentes a las 15.13, con el apoyo de diputados “peronistas”, como el exintendente de San Francisco, Ignacio García Aresca, quien viene de ser cuestionado por ser el segundo en la lista de los que más dinero sacó de crédito en el Banco Nación (480 millones de pesos).

El debate fue muy caliente, incluso con insultos cruzados en el recinto, mientras afuera la Policía reprimió durante la marcha que mucha gente organizó en contra de esta reforma, con carteles pidiendo cuidar el agua.

En el arranque, hubo una serie de apartamientos que resultaron rechazados, ya que fueron propuestos por la oposición.

El proyecto busca redefinir el objeto de protección de los glaciares y el ambiente periglacial, flexibilizando las autorizaciones a las mineras, con el simple aval del gobierno de cada provincia.

En ese sentido, desde distintas ONG como Greenpeace y particulares anticiparon que, de sancionarse la ley, irán a la Justicia, y entre los fundamentos para objetar la norma estará la modalidad que tuvo la audiencia pública, la cual rechazaron como tal.

 

Con aliados

La modificación de la Ley de Glaciares llegó al recinto un día después de haber conseguido dictamen en las comisiones de Recursos Naturales y de Asuntos Constitucionales, donde solo se escuchó a funcionarios nacionales y provinciales del área minera que están a favor del proyecto.

El despacho de mayoría obtuvo 37 firmas (de LLA, PRO, UCR y bloques provinciales), mientras que los otros tres dictámenes correspondieron uno a Unión por la Patria, otro a Provincias Unidas y otro a Maximiliano Ferraro, de la CC.

El proyecto con media sanción que modifica la Ley 26.639 redefine el artículo 1° para precisar el objeto de protección: los glaciares y geoformas del ambiente periglacial “que cumplan funciones hídricas”, ya sea como reservas estratégicas o como proveedores de agua para la recarga de cuencas. También incorpora una pauta interpretativa que subordina la aplicación de la ley al criterio constitucional de uso racional de los recursos naturales consagrado en el artículo 41 de la Constitución.

Desde los opositores al proyecto, el jefe de la principal bancada opositora, Germán Martínez, advirtió que gran parte de los desarrollos mineros que se están llevando adelante “ya cuentan con una seguridad jurídica” por la Ley de Glaciares “que van a poner en riesgo con este cambio”.

Uno de los diputados que encabezó un fuerte rechazo al proyecto en las últimas semanas, el cívico Maximiliano Ferraro, remarcó: “Estamos frente, quizás, a una de las peores leyes que hayan traído a este Congreso de la Nación”, afirmó, y agregó que “las mineras redactaron esta ley”.

Miguel Pichetto, miembro del interbloque Unidos, adelantó su voto en contra y dijo que esto terminará en la Justicia.

El oficialismo cordobés aportó dos presencias clave para dar quórum: García Aresca y Alejandra Torres. Mientras, Juan Schiaretti dijo que “no se puede acompañar la reforma”.