KARINA MILEI
Confirmó un decreto para que provincias hagan obras en rutas
En un encuentro que reafirma su peso dentro de la estructura de poder de la Casa Rosada, Karina Milei recibió este martes a los gobernadores de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, y de Mendoza, Alfredo Cornejo, para confirmarles el avance de un decreto que permitirá a las jurisdicciones provinciales gestionar y ejecutar obras en rutas nacionales dentro de sus territorios, utilizando mecanismos de inversión privada.
La decisión busca dar respuesta al reclamo de los mandatarios por la parálisis en la infraestructura, adaptándola al contexto de restricciones fiscales que impone el Ejecutivo nacional. De la reunión también participaron figuras clave del entorno presidencial: el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, y el ministro del Interior, Diego Santilli, quien será el encargado operativo de llevar adelante esta agenda compartida.
El rol estratégico de los gobernadores aliados
Tanto Frigerio como Cornejo representan piezas fundamentales para el sostén legislativo de La Libertad Avanza. Tras haber formado parte de los acuerdos electorales en 2025, su respaldo en el Congreso es determinante para el oficialismo, especialmente en un momento donde el peronismo busca impulsar pedidos de interpelación contra la propia Karina Milei y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Horas antes del cónclave en Balcarce 50, ambos gobernadores habían participado del evento anual de AmCham, donde enfatizaron que la mejora en la infraestructura es una condición necesaria para la competitividad regional. El anuncio del decreto les permite ahora llevarse una herramienta concreta para retomar proyectos viales sin depender directamente de partidas del Tesoro Nacional.
Hacia un nuevo esquema de gestión delegada
Este movimiento forma parte de una estrategia más amplia de la administración de Javier Milei para descentralizar funciones y fomentar la participación del sector privado en áreas que tradicionalmente dependían del Estado. Al delegar estas obras, el Gobierno nacional logra un doble objetivo: mantiene la disciplina fiscal y, al mismo tiempo, fortalece los vínculos políticos con mandatarios de provincias consideradas clave para la gobernabilidad.
La presencia de Karina Milei al frente de estas negociaciones -un espacio habitualmente ocupado por la Jefatura de Gabinete- vuelve a exponer su rol como la principal armadora política del oficialismo y la encargada de ordenar el frente interno con las provincias.
