Masiva movilización en el centro porteño
Una Plaza colmada exigió “Memoria, Verdad y Justicia”
Organismos de derechos humanos leyeron un documento crítico hacia el Gobierno nacional y reclamaron por la apertura de archivos; el Gobierno publicó un videoEn una jornada marcada por una concurrencia que desbordó la Plaza de Mayo y sus avenidas de acceso (foto), ayer se conmemoró el 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
Desde las 11 de la mañana, columnas de organizaciones sociales, políticas, sindicales y miles de ciudadanos independientes confluyeron en el casco histórico bajo las consignas históricas de “Nunca Más” y “¿Dónde están los desaparecidos?”.
La movilización de este martes se caracterizó, al igual que en Córdoba, por un fuerte componente intergeneracional, ya que familias con niños pequeños y jóvenes se mezclaron con sobrevivientes y familiares de las víctimas, quienes portaban fotos en blanco y negro de los detenidos-desaparecidos. Uno de los momentos más simbólicos se produjo con el paso de la bandera azul con los rostros de las víctimas, cuyo avance por la avenida de Mayo fue recibido con silencios respetuosos seguidos de aplausos y cánticos de reivindicación.
El acto central y el documento de los organismos
A las 16.30 se llevó a cabo el acto central, donde se leyó un documento elaborado por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia y la Mesa de Organismos de Derechos Humanos.
En un texto, sumamente crítico con la gestión de Javier Milei, reclamaron: “El Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados”. Y en la misma línea advirtieron que “hoy hay un gobierno que no solo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio”. “Por eso desmantela las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y desfinancia los espacios de memoria que funcionan en los lugares donde hubo centros clandestinos”, agregaron.
Estela de Carlotto, una de las oradoras, denunció el desfinanciamiento de los espacios de memoria y la reducción del personal en la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), además de advertir sobre la intervención en la estructura del Banco Nacional de Datos Genéticos.
El documento también incluyó reclamos por el cumplimiento de pensiones reparatorias y un fuerte repudio a la situación judicial de la expresidenta Cristina de Kirchner.
“Estamos en esta Plaza, con los 30 mil como bandera, con las Madres y las Abuelas, con los sobrevivientes de los campos de concentración, con los hijos, hijas, los nietos y las nietas, hermanos y hermanas, con los familiares de los detenidos-desaparecidos, y con el conjunto de organismos de derechos humanos acompañados por el pueblo para decirle a Milei: la memoria es nuestra herramienta”, concluyó el manifiesto ante una plaza que, a esa hora, ya no contaba con espacios libres en su superficie ni en las diagonales Norte y Sur.
Las columnas y la participación política
La jornada contó con diversos puntos de concentración previos. La Cámpora realizó una caravana de 16 kilómetros desde la ex-ESMA, que incluyó una parada simbólica frente al domicilio de Cristina de Kirchner.
Por su parte, la CGT, las dos CTA, la UCR y partidos de izquierda como el PO, el PTS y el Nuevo MAS, se movilizaron desde distintos puntos de la avenida 9 de Julio y la avenida de Mayo.
Hacia las 18, tras la finalización del acto oficial, comenzó una desconcentración lenta y pacífica. Pese a la magnitud de la multitud, que obligó a los bares y cafés de la zona a trabajar al límite de su capacidad, la jornada cerró sin incidentes, reafirmando la vigencia del reclamo por la apertura de archivos estatales y la restitución de la identidad de los nietos apropiados, a exactamente medio siglo del inicio del periodo más oscuro de la historia argentina.
“La verdad completa”
Este año, el Gobierno nacional publicó una pieza audiovisual de una hora catorce minutos titulada “Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia completa” con el que ratifica su postura de equiparar la violencia ejercida desde el Estado con el accionar de las organizaciones guerrilleras de la década de 1970, cuestionando las políticas de derechos humanos implementadas desde el año 2003.
El video sostiene que las gestiones anteriores impulsaron “una visión sesgada y revanchista” que, en lugar de sanar las disputas del pasado, las exacerbó mediante lo que califica como un “instrumento de manipulación”.
El relato oficial afirma que, “por primera vez, el Estado se dispone a dar vuelta la página dándole visibilidad a la historia completa” para que las nuevas generaciones accedan a una “versión respetuosa de aquellos años”. Para sustentar esta posición, el video recoge los testimonios de Miriam Fernández y Raúl Larrabure, grabados en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Fernández, identificada por Abuelas de Plaza de Mayo como la nieta recuperada 127, es hija de desaparecidos, pero fue apropiada por un policía condenado por delitos de lesa humanidad. En su intervención, la mujer defiende su vínculo con su familia de crianza y pide “dejar el pasado en paz”.
Por su parte, Larrabure, hijo del militar Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo en 1974 cuando se desempeñaba como subdirector de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María, describe que su padre estuvo detenido “en condiciones infrahumanas” en lo que fue “el secuestro más largo de la historia argentina, con 372 días”. “Queremos que la verdad completa se imponga y que los chicos puedan discernir qué estuvo bien y qué estuvo mal, porque nosotros somos testigos de esa época”, añadió.
Asimismo, sostuvo que durante los años en los que se llevaron adelante los juicios por delitos de lesa humanidad se vivió “una historia falaz”.
