Mensaje histórico a 50 años del golpe de 1976
“Recordar es una forma de justicia”, y “la poesía es un acto de resistencia”
Cada 24 de marzo, la sociedad argentina se expresa invariablemente en defensa de la democracia, tras cumplirse hoy 50 años de historiaSe conmemora hoy medio siglo del comienzo de la más cruel dictadura cívico-militar de nuestra historia, que se registró el 24 de marzo de 1976.
La serie de golpes de Estado se inició en 1930, cuando fue expulsado el presidente Hipólito Yrigoyen, que fue el primer mandatario constitucional surgido de la Ley Sáenz Peña, que consagró el “voto universal” durante el año 1922.
Por entonces, sin embargo, aún existía una limitación, toda vez que las mujeres no accedían el derecho al voto, lo que recién fue consagrado décadas después por inspiración de Eva Perón.
Desde entonces se sucedieron distintos golpes, entre ellos el acaecido en 1955, mediante la represión política que derrocó al presidente Juan Domingo Perón; como así también el golpe llamado “Revolución Argentina”, contra el presidente Arturo Illia.
Pero fue en 1976 cuando se estableció una doctrina y un accionar de terrorismo de Estado, que es la utilización del conjunto de dispositivos de gobierno aplicado a reprimir en forma cruenta a toda la oposición política, social y cultural.
Continuidad
Fue entonces, es decir, hace 50 años, que se generó en el país un verdadero genocidio, sobre todo en la juventud que tenía un protagonismo político y se implanta el sistema del miedo y el terror, se prohíbe la actividad política, alineamiento en el país que define una estrategia internacional sustentada por Estados Unidos, al igual que otras dictaduras en el continente (como ocurrió en Uruguay, Brasil, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, entre otros).
Esta metodología política tuvo el propósito de aplicar un modelo económico que ha continuado hasta el presente a través de las clásicas doctrinas neoliberales, que implicaron el aumento de la deuda externa, el compromiso del patrimonio nacional, la privatización de empresas públicas, el proceso de desindustrialización del aparato productivo (sobre todo las pymes, e imponiendo siempre un régimen de acumulación centrado en la expansión financiera.
Por eso el apotegma simbólico de la dictadura fue siempre idéntico: “Es lo mismo producir acero que caramelos”.
Este modelo económico generó una burbuja financiera que implicó una gran transferencia de ingresos del sector del trabajo y de la clase media hacia núcleos monopólicos locales y extranjeros.
No obstante, hubo un núcleo valiente de resistencia y fueron las Madres de Plaza de Mayo, que reclamaron por la vida de sus hijos e hijas, a la vez que exigieron por la vigencia de los derechos humanos y la aparición con vida de los desaparecidos, siempre bajo la consigna: “Memoria, Verdad y Justicia”, lo que se transformó en un reclamo histórico.
Sueños de ideales
Pasaron 50 años y se consolidaron las exigencias de justicia frente a las desapariciones, torturas, robos de niños y los campos de exterminio.
Los responsables de la represión fueron sancionados por la Justicia (los juicios a las Juntas), pero luego fueron “perdonados” por los indultos del menemismo.
Hoy, la conmemoración nos interpela a defender más que nunca la política de los derechos humanos, a fin de recuperar los sueños e ideales, transformando lo social con sentido de progreso: “Digan dónde están”, a fin de recuperar a los niños que fueron robados.
Todos los 24 de marzo, desde hace medio siglo y sobre todo hoy, millones de argentinos ganarán las calles y las plazas de todo el país para reclamar una vez más por Memoria, Verdad y Justicia.
“Recordar es una forma de justicia”, a la vez que “la poesía es un acto de resistencia”, más allá de la oposición del gobierno de turno.
