Se reanuda el juicio por la causa del ARA San Juan
¿Estaba en condiciones de salir a navegar?
Exmarinos y especialistas brindaron detalles sobre incidentes previos y la ausencia de pruebas de seguridad esenciales antes del último derroteroEl juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan entró ayer en una fase de definiciones técnicas de alta relevancia.
Tras una primera semana marcada por las declaraciones indagatorias de los cuatro exjefes navales imputados, quienes negaron los cargos y defendieron su gestión, el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dio inicio a la segunda semana de audiencias en Río Gallegos.
Esta instancia es calificada como “decisiva” por las querellas para desentrañar las responsabilidades penales tras la tragedia ocurrida el 15 de noviembre de 2017, donde perdieron la vida los 44 tripulantes (foto).
Irregularidades y pruebas omitidas
Durante la primera jornada de esta nueva etapa, el tribunal comenzó a escuchar las declaraciones de expertos, ingenieros y excomandantes de la unidad.
Uno de los testimonios más destacados fue el de Fabián Walter Krawinkel, exsubmarinista con conocimientos técnicos, quien afirmó que “nunca se realizaron pruebas fundamentales” como las de máxima profundidad y velocidad. Según reconstruyeron fuentes judiciales, el testigo recordó un incidente eléctrico previo durante un ensayo de velocidad que derivó en un “blackout”, exponiendo vulnerabilidades en la unidad.
En la misma línea declaró el excomandante Víctor Manuel Pereyra, quien remarcó la importancia crítica de realizar los ensayos reglamentarios y sostuvo que el submarino no había completado la totalidad de las pruebas necesarias para garantizar su operatividad.
Pereyra planteó ante el tribunal una hipótesis técnica sobre el desenlace del siniestro, sugiriendo que la tripulación “pudo haber perdido el control de la profundidad” debido a las deficiencias del navío.
Asimismo, los testigos Luis Rafael Amilaga y Jorge Omar Mercado aportaron detalles sobre el sistema eléctrico, recordando incidentes previos que incluyeron incendios en el sector de baterías y fallas durante pruebas de mar anteriores.
El rol del mantenimiento
El eje central de las investigaciones en esta instancia es el denominado “Proyecto Submarino” (PYSU), área encargada de las reparaciones de media vida y el mantenimiento de las unidades. La Fiscalía sostiene que el ARA San Juan zarpó de Mar del Plata el 25 de octubre de 2017 con graves deficiencias técnicas, habiendo excedido por más de dos años los plazos reglamentarios para su mantenimiento en dique seco.
Los testimonios técnicos buscan arrojar luz sobre las condiciones reales del navío tras su reparación en 2015, si los desperfectos reportados fueron efectivamente subsanados y la veracidad de los protocolos de seguridad aplicados antes de la misión final.
Expectativas de las familias
Valeria Carreras, abogada de la querella mayoritaria que representa a 34 familias, señaló que las expectativas para esta etapa son “altísimas”, dado que los testigos tienen la obligación legal de decir la verdad, lo que permite contrastar los dichos de la defensa con la documentación técnica y la experiencia de campo.
Las familias insisten en la necesidad de romper lo que denominan el “blindaje naval” y exigen respuestas concretas sobre por qué se autorizó que el submarino participara en operaciones de vigilancia pese a las limitaciones técnicas conocidas. En el marco de las audiencias, los familiares también presentaron un reclamo por la ubicación de expedientes en la sala, situación que el tribunal se comprometió a revisar.
Actualmente, enfrentan cargos por incumplimiento de deberes de funcionario público y estrago culposo agravado el contraalmirante Luis Enrique López Mazzeo, el capitán de navío Claudio Villamide, el capitán de navío Héctor Alonso y el capitán de fragata Hugo Correa.
Mientras el debate avanza, persiste una controversia por la representación del Ministerio Público Fiscal, ya que solo dos de los cuatro fiscales originales están autorizados a participar, una decisión que fue recurrida ante la Cámara de Casación por considerarse una limitación a la autonomía del organismo. Se espera que las audiencias continúen con jornadas intensas dadas la complejidad de las pericias y la cantidad de testigos citados.
