EL SABLE DE SAN MARTÍN
“Porta una misión: llevar la libertad”, dijo el presidente
El presidente Javier Milei (foto) encabezó ayer, sábado, en la ciudad santafesina de San Lorenzo, el acto oficial de entrega del sable corvo del General José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, en una ceremonia realizada en el histórico Campo de la Gloria.
El evento se llevó a cabo en las inmediaciones del Convento de San Carlos, escenario del combate del 3 de febrero de 1813, y marcó la culminación del traslado de la reliquia desde el Museo Histórico Nacional, dispuesto por el Gobierno mediante el Decreto 81/2026, firmado por el mismo Milei.
Dicha decisión tuvo un fuerte impacto político y simbólico, generó controversias y derivó en la renuncia de la directora del Museo, María Inés Rodríguez Aguilar. Entre otros muchos pronunciamientos en contra de la disposición presidencial se cuenta la de descendientes de Juan Manuel de Rosas (a quien San Martín legó el sable), quienes además presentaron medidas judiciales para frenar el traslado, con el argumento de que “se debe respetar la voluntad expresa de los donantes originales, quienes en 1896 cedieron la pieza con la condición de que permaneciera en el Museo Histórico Nacional”.
Según informó la Casa Rosada, el sable llegó horas antes al Convento de San Lorenzo, el mismo suelo donde se libró aquella batalla de 1813. “El sable corvo del General José de San Martín vuelve al lugar donde se forjó una de las gestas fundacionales de nuestra Patria, a la espera de la ceremonia de entrega al Regimiento de Granaderos”.
La ceremonia de ayer comenzó con la entonación del Himno Nacional Argentino, interpretado por la banda militar ante la formación del Regimiento de Granaderos a Caballo en el Campo de la Gloria.
El presidente Javier Milei recordó el aniversario del combate de San Lorenzo y destacó el rol histórico del Regimiento de Granaderos a Caballo en el proceso independentista.
“Derramaron su sangre por una Patria que se estaba gestando”, dijo, y remarcó que la victoria obtenida marcó el comienzo de la campaña libertadora impulsada por José de San Martín, una gesta a la que definió como “una verdadera revolución”. Enseguida agregó que el liderazgo de los próceres permitió liberar a las colonias de un Estado al que describió como “tiránico”.
