La razón de seguir midiendo con una canasta de 2003/2004
INDEC: la realidad
La postergación de la actualización hace que Luis Caputo se ahorre casi 5 billones de pesos entre jubilaciones, AUH y pagos por títulos CEREl aplazo en la salida del nuevo Índice de Precios al Consumidor (con el despido del titular del INDEC, Marco Lavagna, mediante) dejó al descubierto que las estadísticas en la Argentina están sumidas al Gobierno de turno, según un estudio publicado por el diario Ámbito Financiero.
“Tan es así que, en el afán de sostener el equilibrio de las cuentas públicas, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos seguirá midiendo la principal variable de la economía con una canasta de bienes y servicios de 2003/2004 y no lo hará con la de 2017/2018, que, más allá de que quedó vieja, refleja de una forma más certera el comportamiento de consumo de los argentinos”, explicó el matutino porteño.
El cambio metodológico implica que el Estado nacional se ahorre casi $5 billones por la menor actualización de jubilaciones, pensiones y asignaciones que ajustan de manera automática por el último IPC, así como también los menores pagos asociados a los títulos públicos capitalizables por CER, que representan poco menos de 0,5% del PBI.
El Gobierno nacional proyecta, según sostuvo en una entrevista radial el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que el nuevo método para medir el IPC se implementará “cuando la inflación sea cero”, una meta que, en sintonía con el presidente Javier Milei, proyecta para mediados de año.
Mientras tanto, “la estructura de consumo vigente refleja un país con un tipo de cambio apreciado ($2.250, es decir, 35% más alto que el actual), mayor peso de bienes y menor participación de servicios en la estructura de ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) de 2004-2005”.
Dos décadas después, los patrones de gasto cambiaron, tanto por transformaciones tecnológicas como por modificaciones en los precios relativos.
“Pero el Gobierno de Javier Milei busca consolidar el gasto social como ancla fiscal y mantener el esquema cambiario, los dos pilares del programa económico para sostener el superávit fiscal sin sumar medidas de ajuste visibles. En términos relativos, estos $5 billones representan más que el total de los depósitos del Tesoro Nacional en el Banco Central al cierre de enero: $4,3 billones”, señaló Ámbito.
Dejando de lado la canasta de bienes y servicios, la comparación regional con base en la Encuesta Nacional de Hogares también quedó muy lejos, ya que en la Argentina es de 2019, mientras que Chile y Uruguay hicieron actualizaciones postpandemia (2023 y 2022, respectivamente) y el resto de los países, en 2017-2018, tal como lo habría hecho nuestro país aplicando el de 2019, si no se hubiera dado marcha atrás con el ajuste que proponía el echado Lavagna.
“Esto supone una complejidad adicional a la hora de comparar la inflación doméstica con la dinámica internacional en un contexto en el cual, en nuestro país, en tres meses, los precios suben más que en un año en Brasil, Chile o Uruguay”, destacaron analistas del Banco Provincia citados por el medio
