SANTA FE
La Policía endurece su reclamo en las calles
La tensión en Santa Fe continúa. Policías y personal del Servicio Penitenciario se acuartelaron el lunes por la noche frente a la sede de la Jefatura de la fuerza en reclamo de mejoras salariales. Tras varias horas de protestas, hubo enfrentamientos con otros efectivos y fueron desalojados. Sin embargo, la situación está lejos de resolverse y ayer continuó el reclamo con “sirenazos” y nuevas manifestaciones en Rosario y otras ciudades.
Las protestas se extendían anoche, sobre todo frente a la sede de la Jefatura de Policía de Rosario.
Efectivos que patrullaban la ciudad se sumaron a la protesta que habían iniciado efectivos retirados y familiares de policías, para reclamar aumentos salariales y mejoras en sus condiciones de trabajo.
Las manifestaciones de los policías también se replicaron en la ciudad de Santa Fe, donde varios patrulleros se ubicaron frente a la Casa de Gobierno provincial, y en otras localidades de la provincia.
En Rosario, la tensión fue en aumento. Los manifestantes prendieron fuego cubiertas hasta que las autoridades ordenaron el avance de efectivos de la fuerza contra los manifestantes, lo que derivó en choque entre agentes y en el desalojo de los efectivos que realizaban la protesta.
Luego vino el “sirenazo”, mientras otros sectores se sumaban al reclamo policial.
Policías, personal retirado y sus familiares se encuentran apostados frente a la sede de la fuerza, que es custodiada por un cordón de seguridad. “No nos vamos a ir, nos vamos a quedar hasta que esto se resuelva”, afirmó un manifestante en declaraciones televisivas.
Los agentes cuentan que los últimos incrementos que recibieron fueron del 1% por mes y deben realizar adicionales y trabajar con apenas “24 horas semanales de descanso” para poder reunir un monto que le permita cubrir las necesidades básicas de su familia.
En tanto, anoche, la expectativa de una mesa de diálogo capaz de descomprimir el conflicto policial en Rosario volvió a frustrarse.
Tras una jornada marcada por idas y vueltas, la reunión anunciada entre autoridades del Gobierno provincial y el abogado Gabriel Sarla, representante de los efectivos que impulsan el reclamo, finalmente no se concretó en el horario previsto. Lejos de apaciguar el escenario, la indefinición reactivó la protesta frente a la Jefatura de la Unidad Regional II y profundizó un clima de tensión que ya desbordó el plano gremial.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, un aliado del Gobierno nacional, manda a sus funcionarios a poner la cara frente a los medios y busca apostar al “desgaste”, mientras recibe críticas de todos los sectores.
