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Multitudinaria marcha en Rosario contra la reforma laboral que impulsa Javier Milei
La convocatoria se replica a una movilización similar realizada la semana pasada en Córdoba capital, también en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei.Una amplia movilización sindical recorre este martes por la mañana el centro de Rosario en rechazo a la reforma laboral que el Gobierno nacional comenzará a tratar este miércoles 11 de febrero en el Congreso. La protesta reúne a gremios industriales, estatales, docentes y de prensa, y cuenta con cobertura especial de El Diario.
La marcha comenzó a las 10.45 y avanza por distintas calles de la ciudad con destino al Monumento Nacional a la Bandera, donde está previsto un acto central con la palabra de los principales referentes sindicales. Encabezan la movilización el secretario general de la UOM, Abel Furlán, y el secretario general de ATE nacional, Rodolfo Aguiar.
Entre las columnas se destacan trabajadores de la UOM, ATE, aceiteros, docentes, sindicatos de prensa y numerosas organizaciones gremiales de alcance nacional y provincial, principalmente de Santa Fe. La convocatoria se replica a una movilización similar realizada la semana pasada en Córdoba capital, también en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei.
Desde los sindicatos advierten que la iniciativa oficial representa un retroceso en derechos laborales y un ataque directo a la organización sindical. En ese marco, delegaciones locales de ATE, Cispren y la CGT de Villa María difundieron un comunicado conjunto en el que expresan su rechazo a la propuesta que ingresará al debate legislativo.
“El proyecto es un capítulo más del ataque sistemático contra la clase obrera y sus organizaciones”, señalan, y apuntan contra el Gobierno nacional por avanzar —con respaldo de sectores empresarios y políticos— en una legislación que, aseguran, perjudica a trabajadores formales, informales, estatales e independientes.
Según el documento, la reforma busca “profundizar la explotación” mediante la creación de un banco de horas que elimina el pago de horas extra, la ampliación del período de prueba, la flexibilización de las vacaciones, la eliminación de indemnizaciones agravadas y la creación de un fondo para que el propio trabajador financie su despido. También denuncian la legalización del fraude laboral y la eliminación del Estatuto del Periodista, entre otros puntos.
Otro eje central del rechazo es el impacto sobre la protesta social y la organización colectiva. “Se penaliza legalmente la realización de asambleas, protestas y movilizaciones para que nadie se oponga a la voluntad de su patronal o del gobierno”, advierten las organizaciones gremiales.
En contraposición al discurso oficial que presenta la iniciativa como una “modernización”, los sindicatos sostienen que los principales beneficiarios serían las grandes empresas, fondos de inversión y sectores agroexportadores. “Nuestra situación no va a mejorar debilitando nuestra organización ni atacando nuestra economía”, remarcan, y reclaman mejores salarios, condiciones de trabajo dignas y mayor inversión en salud, educación, industria y vivienda, en línea con lo establecido por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.
Con consignas claras y una fuerte presencia sindical en las calles, las organizaciones llaman a los trabajadores y trabajadoras de todo el país a mantenerse en alerta. El mensaje que atraviesa la protesta es unánime: no a la reforma laboral, sí al aumento salarial.
