La Auditoría General de la Nación cuestionó las operaciones financieras de Santiago Bausili

El BCRA perdió más de USD 1.000 millones por especular con el oro

El destino de los lingotes que se enviaron a Londres sigue sin aclararse. Crece la preocupación por las responsabilidades penales
viernes, 9 de octubre de 2026 · 07:30

La Auditoría General de la Nación (AGN) confirmó que el Banco Central de la República Argentina perdió 1.023 millones de dólares en operaciones financieras realizadas con el oro de las reservas. El resultado quedó expuesto en la revisión de los estados contables de 2025 y abre un nuevo frente para el titular del BCRA, Santiago Bausili.

Mientras el precio internacional del metal se disparaba, la conducción de la autoridad monetaria acumuló pérdidas millonarias con derivados financieros. Y todavía queda una pregunta sin respuesta: dónde están los lingotes que el Gobierno trasladó al exterior.

El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, informó que la auditoría de los estados contables del Banco Central al 31 de diciembre de 2025 concluyó con una opinión favorable sobre la razonabilidad técnica de los balances. Sin embargo, el organismo identificó un resultado negativo de 1,5 billones de pesos, equivalentes a USD 1.023 millones, correspondientes a operaciones con derivados financieros vinculados a las reservas de oro. El contraste es notable.

Durante 2025, las tenencias de oro que el Banco Central había adquirido durante las gestiones de Martín Redrado, Mercedes Marcó del Pont y Federico Sturzenegger registraron una ganancia patrimonial superior a los 8 billones de pesos, impulsada por la suba internacional de la cotización del metal.

Se trata de una valorización de activos que ya formaban parte del patrimonio de la entidad y que no requirió nuevas operaciones para producirse.

Santiago Bausili (derecha) y Vladimir Werning, presidente y vice del BCRA

Pero la conducción de Bausili decidió utilizar parte de esas reservas como respaldo de operaciones de derivados liquidables en dólares, con fines de cobertura. El resultado fue una pérdida de 1,5 billones de pesos. Es decir, mientras el oro se valorizaba, las operaciones financieras montadas sobre ese activo generaban pérdidas por más de mil millones de dólares.

Según el planteo difundido por Olmos, nunca se había utilizado semejante volumen de reservas físicas de oro para operaciones de riesgo desde que se auditan los estados contables del BCRA.

La magnitud del quebranto introduce interrogantes sobre las decisiones de administración de las reservas, los riesgos asumidos y los mecanismos de control que debían supervisar esas operaciones.

Pero la auditoría contable no resuelve el otro gran interrogante. La AGN todavía no se expidió sobre el destino de los lingotes físicos que el Banco Central trasladó fuera del país.

La discusión excede el resultado de una inversión. También alcanza a la disponibilidad efectiva de una parte estratégica de las reservas internacionales.

Olmos aclaró que la AGN trabaja en una auditoría específica sobre la gestión de las reservas físicas de oro. Ese expediente deberá determinar por qué se decidió trasladar los lingotes al exterior, a qué destino fueron enviados, qué beneficio obtuvo el país y quiénes pudieron resultar beneficiados por esas decisiones. El informe ya fue remitido al Banco Central para que presente su descargo.

En el ámbito de los organismos de control advierten que el eventual daño al patrimonio público tiene varias dimensiones: la primera corresponde a las pérdidas registradas por las operaciones financieras; la segunda, al costo de oportunidad de haber trasladado físicamente el oro al exterior cuando numerosos bancos centrales reforzaban sus tenencias y algunos avanzaban en procesos de repatriación.

También corresponde revisar los resultados de las operaciones realizadas durante 2024 y parte de 2026, aunque la auditoría difundida ahora permite cuantificar específicamente el quebranto de 2025.

Más de