El Gobierno se sumó a una iniciativa liderada por Estados Unidos

Un acuerdo para impulsar el uso de IA en la ciencia

El acuerdo promueve el uso de la “superinteligencia”, alineándose con la meta oficial de convertir al país en un polo tecnológico global
lunes, 5 de octubre de 2026 · 08:30

Argentina formalizó ayer su adhesión a una declaración internacional impulsada por el Gobierno de Estados Unidos para transformar el financiamiento, la organización y el desarrollo de la ciencia a través de la Inteligencia Artificial (IA).

La denominada “Kyoto Vision for a Golden Age of Science” (Visión de Kioto para una Edad Dorada de la Ciencia) fue presentada en Japón durante la reunión anual del Science and Technology in Society Forum, sellando el ingreso del país a un bloque de 17 naciones que respaldan la estrategia tecnológica de Washington.

 

Qué significa

La iniciativa, encabezada por Michael Kratsios -director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca-, plantea una reestructuración de la investigación científica basada en la incorporación de la “Superinteligencia” (SI), el nuevo término oficial adoptado por decreto por la administración de Donald Trump.

La firma de este documento se alinea de forma directa con el objetivo del presidente argentino, Javier Milei, de posicionar a la Argentina a la vanguardia tecnológica global y transformarla en un centro regional competitivo para la instalación de grandes centros de datos y capacidad informática, aprovechando los recursos energéticos locales y el capital humano disponible.

 

Las bases

El tratado se estructura sobre bases específicas destinadas a modernizar los esquemas tradicionales de investigación. En el primer eje se contempla una reforma institucional, donde los países firmantes combinarán subsidios de largo plazo con fondos de financiamiento rápido, premios y desafíos, además de promover la “metaciencia” para evaluar empíricamente qué modelos de organización producen mejores resultados.

El segundo aspecto técnico promueve la integración de sistemas avanzados de IA  al proceso científico para, por ejemplo, acelerar el procesamiento de macrodatos y avanzar hacia experimentos autónomos en “circuito cerrado”, ampliando de forma coordinada el acceso de los científicos a bases de datos, capacidad de cómputo e instalaciones experimentales.

Finalmente, el acuerdo estipula el fomento del capital humano mediante la identificación temprana de jóvenes talentos y el desarrollo de doctorados conjuntos, bajo principios de integridad científica, transparencia y revisión por pares.

La firma de la declaración de Kioto refuerza el estrecho alineamiento político, comercial y energético entre los gobiernos de Milei y Trump (foto), ya que la estrategia de la administración de La Libertad Avanza coincide plenamente con la postura de la Casa Blanca de favorecer la innovación tecnológica sin la aplicación de regulaciones restrictivas por parte del Estado.

Durante sus recientes disertaciones oficiales en la Asamblea General de las Naciones Unidas y en la feria comercial de París, Milei ratificó que la IA constituye “un mecanismo de aceleración del crecimiento económico”, consolidando la cooperación bilateral en un área que los Estados Unidos consideran prioritaria para su competencia tecnológica global.