Un informe de la UBA y el Conicet
Más de 13 millones de hectáreas están bajo control extranjero
Presentaron el Observatorio de Tierras, un relevamiento inédito que pone bajo la lupa la propiedad de las tierras rurales en nuestro paísUn grupo de investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) presentó el Observatorio de Tierras, un relevamiento que, a través de un mapa interactivo (foto), detalla qué porciones del territorio argentino están en manos de empresas o personas extranjeras.
La herramienta, construida a partir de datos oficiales del Registro Nacional de Tierras Rurales, permite observar la distribución de la propiedad no solo en términos provinciales, sino departamento por departamento, aportando una mirada mucho más detallada que los informes usuales.
El mapa se puede observar buscando “Observatorio de Tierras blogspot”.
Datos alarmantes
Según el relevamiento, alrededor del 5% del territorio nacional, lo que equivale a más de 13 millones de hectáreas, está bajo control de capitales o Estados extranjeros. La superficie puede compararse con la totalidad de Inglaterra.
Esta proporción, que puede parecer leve a nivel nacional, se vuelve más preocupante cuando se analiza a escala subprovincial, ya que al menos 36 departamentos del país superan el límite del 15% de tierras en manos extranjeras que alguna vez imponía la vieja Ley de Tierras.
En varios casos, la presencia de propietarios extranjeros supera ampliamente ese umbral, concentrándose particularmente en zonas estratégicas con acceso a recursos hídricos, corredores logísticos o actividades productivas de alto valor.
En referencia a esto, los departamentos de Lacar (Neuquén), General Lamadrid (La Rioja), Molinos y San Carlos (Salta) superan el 50% de su superficie en manos foráneas. Mientras que localidades a la vera del río Paraná como Iguazú (Misiones), Ituzaingó (Corrientes) y Campana (Buenos Aires) superan el 30%.
Los extranjeros
Sobre las nacionalidades, Estados Unidos encabeza el podio con 2,7 millones de hectáreas en manos de ciudadanos o empresas de ese país y le siguen Italia y España. “Solo estas tres nacionalidades concentran la mitad de toda la tierra extranjerizada. Para dimensionarlo: los estadounidenses poseen una superficie mayor que la provincia de Tucumán”, compara el informe.
“No es una cuestión ideológica, sino de defensa de las capacidades del Estado. El patrón es claro: las situaciones más críticas se dan en zonas fronterizas y territorios con recursos hídricos o minerales”, explicó la socióloga que desarrolló el mapa, Julieta Caggiano.
La difusión de estos datos ocurre en un momento donde el Gobierno nacional impulsó modificaciones a la Ley de Tierras (N° 26.737), normativa que hasta hace poco limitaba la tenencia extranjera de suelos rurales y buscaba preservar la soberanía territorial, y que ahora propondrá la libertad de compra de terrenos rurales por parte de privados extranjeros.
Aunque un decreto en 2023 intentó derogar esa ley, una presentación judicial frenó dicha medida parcialmente.
Haciendo memoria
El informe señala que “un punto de quiebre en el proceso contemporáneo de extranjerización de tierras se produjo a fines de los años noventa”. Y explica: “En 1996, el Gobierno de Carlos Menem creó la Secretaría de Seguridad Interior (SSI), que asumió funciones que pertenecían a la Superintendencia Nacional de Fronteras. En sus primeros años, la SSI autorizó la venta de más de 8 millones de hectáreas en zonas de seguridad fronteriza”.
Esas áreas históricamente estaban protegidas por el Decreto 15.385 de 1944, que establecía su venta exclusivamente a ciudadanos argentinos. Pero esa normativa “fue ampliamente vulnerada en la década de los noventa con ventas irregulares y triangulaciones”.
