ECONOMÍA

“La inflación que mide el Indec no es realista”

domingo, 11 de enero de 2026 · 09:05

La actualización de la canasta de consumo que utiliza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para medir la inflación vuelve a quedar en el centro del debate económico.

El economista Diego Giacomini señaló al sitio especializado BAE Negocios que la falta de implementación de una medición más actualizada no solo distorsiona el índice de precios, sino que también altera de manera significativa la lectura sobre la evolución del salario real.

De acuerdo con el informe, si se aplicara la canasta basada en la Encuesta Nacional de Gastos y Hogares (ENGHO) de 2018 -que el propio Indec tiene disponible, pero aún no implementa- el salario registrado pasaría de mostrar una mejora del 4,5% a reflejar una caída del 5,7%. La inflación que se conocerá el próximo martes seguirá calculándose con una estructura de gastos que data de 2004, pese a que su actualización había sido anunciada para fines de 2024.

Giacomini cuestionó con dureza esta situación y afirmó que la canasta vigente “no es representativa” de los hábitos de consumo actuales. Según explicó, en más de dos décadas se produjeron cambios profundos tanto en la composición del gasto de los hogares como en la evolución relativa de los precios, lo que genera una subestimación sistemática de la inflación real.

En ese sentido, Giacomini explicó que la brecha entre la inflación oficial y la que surgiría de aplicar la ENGHO de 2018 alcanza los 39 puntos porcentuales en la actual gestión. Esta diferencia se explica, principalmente, porque la canasta actual no refleja el fuerte aumento en la participación de los servicios dentro del gasto total de las familias, como alquileres, tarifas y transporte.

El economista puso como ejemplo el peso que el Indec asigna a determinados rubros en el Gran Buenos Aires. “De acuerdo con el Indec, un ciudadano promedio del GBA solo gasta $3,5 en alquiler de vivienda y $2,5 en electricidad, gas y otros combustibles de cada $100 totales que gasta”, afirmó, y remarcó que, aun sumando otros servicios esenciales, la proporción resulta “a todas luces, algo muy alejado de la realidad”.

Para Giacomini, esta subestimación no es neutral. “La ponderación mentirosa dentro de la canasta patrón de consumo del IPC Indec es adrede, porque sirve para subestimar la inflación”.