Crisis de salarios
Éxodo masivo en las Fuerzas Armadas
Cerca de 2.200 efectivos pidieron la baja este año; algunos salarios no llegan a los 600 mil pesosLas Fuerzas Armadas se encargan de garantizar permanentemente la soberanía e independencia de la Nación Argentina, su integridad territorial y capacidad de autodeterminación; además, protegen la vida y la libertad de sus habitantes.
Hasta el mes de julio, 234 oficiales y suboficiales de la Armada habían solicitado la baja, no por “pérdida de vocación o valor”, sino por los sueldos reducidos y la falta de oportunidades en la carrera. Estos salarios rozan la línea de pobreza, a pesar de los aumentos de octubre de 2024, marzo de 2025 y agosto de 2025. Por otro lado, la disponibilidad permanente junto a las exigencias de la carrera militar influyeron en el desplazamiento de oficiales formados al sector privado.
Según la Resolución 63/25, que registra la remuneración hasta fin de año y está publicada en el Boletín Oficial, existen cargos que apenas superan los 500 mil pesos.
Asimismo, el gremio ATE denunció la crisis del hospital Naval, desde donde informaron que no van a renovar los contratos de más de 500 trabajadores. Mientras tanto, el ministro de Defensa, Luis Petri, firmó recientemente un convenio entre la obra social de los agentes (IOSFA) y las Direcciones de Sanidad de las Fuerzas Armadas, que destinará un monto mensual equivalente al 2% de la masa salarial para cubrir la “grave crisis financiera de la obra social de los militares”.
En este contexto, Petri convocó a los almirantes a una reunión para evaluar la situación por la cantidad de bajas que está registrando la Armada Argentina. Aunque el foco del encuentro está puesto en la crisis de personal específicamente en la Armada, la situación es parecida en la Fuerza Aérea y el Ejército.
Hasta fines de junio, más de 2.200 efectivos pertenecientes a las tres fuerzas habían pedido la baja: a los 234 marinos se les sumaron 257 oficiales del Ejército y 193 aviadores de la Fuerza Aérea.
Esta crisis se registra en todo el país. En el caso de Córdoba, muchos oficiales militares van a prestar servicio en la fuerza provincial antinarcóticos del gobernador Martín Llaryora.
Las consecuencias de estas bajas son varias, desde una pérdida irremediable de recursos humanos formados en unidades de élite y de áreas críticas de investigación, hasta la afectación de la calidad y disponibilidad de capacidades clave para la defensa nacional.
