Preocupante - Informe nacional sobre nutrición
¿Cómo se alimentan los argentinos?
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) presentó el estudio “Alimentación Argentina: la distancia entre la dieta recomendada y la consumida”El informe realizado por el IETSE, con el propósito de analizar las diferencias estructurales entre la dieta de referencia definida por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) y los patrones de consumo alimentario efectivamente observados en los hogares argentinos, se basó en 3.750 encuestas distribuidas en todas las provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
La investigación muestra con evidencia estadística una realidad que atraviesan las residencias del país: la alimentación real está cada vez más lejos de lo que las guías oficiales consideran una dieta saludable y equilibrada.
Entre los principales descubrimientos se observa que existe una “marcada subalimentación” en rubros fundamentales como frutas, verduras y lácteos, lo que obstaculiza el acceso a proteínas y vitaminas básicas. Además, existe un “consumo sobrecargado” de harinas, panificados y azúcar, con “posibles efectos directos en la salud”, como obesidad infantil, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Por otro lado, el estudio indicó que la dieta promedio en los hogares del país se reorganiza alrededor de productos de bajo costo, como pollo, papa o pan, e informa que, aunque estos dos últimos pueden saciar el hambre, “reducen los beneficios para la salud”. También manifiesta que esta situación no es nueva, pero que fue el “sostenido deterioro del poder adquisitivo” en el último tiempo lo que la ha llevado a “niveles alarmantes”.
Asimismo, el IETSE señaló que la pérdida de ingresos y la creciente desigualdad social intensificaron la dependencia a productos más económicos y poco nutritivos, principalmente en aquellos sectores sociales económicamente más vulnerables. Esto implica que la mesa de los hogares argentinos se ha ido “nivelando hacia abajo”, consumiendo menos nutrientes y más carbohidratos, y por lo tanto, afectando el normal desarrollo de la infancia y la adolescencia.
La notable caída del poder de compra convirtió a la alimentación en un “factor de exclusión”; acceder a lácteos, carnes magras, frutas o verduras de calidad se transformó en un “privilegio de minorías”, mientras que la mayoría “ajusta su dieta a la supervivencia”.
“El Estado argentino define su canasta básica sobre la base de una dieta recomendada (desde hace décadas, muy levemente actualizada) por el propio INDEC, pero la distancia con la dieta real muestra que las políticas de ingresos y de asistencia alimentaria resultan insuficientes”, expresan desde el IETSE. También señalan que los hallazgos del informe deberían encender una “alarma urgente”.
Al mismo tiempo, mencionan que sin medidas concretas que mejoren el poder adquisitivo y garanticen el acceso a alimentos nutricionales, la crisis alimentaria “continuará profundizándose”.
“El estudio no es solo un relevamiento estadístico: es un espejo social de la Argentina actual”, señalaron.
