Nueva marcha al Congreso pese al gas pimienta y los palos del Gobierno nacional
Otro día de represión contra los jubilados
Desmedido operativo de seguridad con fuerzas federales para acallar el justo reclamoMomentos de tensión se registraron ayer en las inmediaciones del Congreso durante una nueva marcha de jubilados, cuando las fuerzas de seguridad rociaron gas pimienta sobre los manifestantes en cumplimiento del protocolo antipiquetes.
La Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), la Gendarmería y la Prefectura Naval participaron del operativo de seguridad dispuesto en los alrededores del Congreso para la movilización que los jubilados y organizaciones políticas llevaron adelante en la Plaza Congreso.
Los efectivos de seguridad mantuvieron a los manifestantes sobre la vereda de los alrededores del Congreso, donde el tránsito fue interrumpido por el vallado, e incluso alcanzaron con gases lacrimógenos a los fotoperiodistas que cubrían en la zona.
Los jubilados volvieron a movilizarse para reclamar un aumento en los haberes, la restitución de los medicamentos gratuitos del PAMI y contra el veto del presidente Javier Milei a la ley que establecía un incremento en los ingresos del sector.
“Otra vez, como siempre mucha policía y mucha represión. (Javier) Milei escuchó a (José) García Cuerva el domingo en el Día de la Patria, donde todos agitamos la banderita. Le dijo: 'No es la represión, es el diálogo'. A ver si entienden… Pero parece que no, ahí andan reprimiendo”, protestó el padre Paco Oliveira, que nuevamente se hizo presente en el Congreso para acompañar a los jubilados.
"¿Qué vienen a hacer? A pegarle a los viejos. Yo no tengo miedo, miedo tienen que tener ellos de nosotros, porque nosotros vamos a seguir viniendo porque es un derecho que tenemos que seguir luchando. Y si no que me enseñen cómo vivimos con $300.000 por mes", dijo indignada Ana María Tapia, integrante del colectivo Jubiladxs Insurgentes.
"Yo no vengo a luchar solo por mí, porque yo todavía tengo mi casa y todavía como. ¿Pero saben la cantidad de compañeros que hay que no tienen casa, que no comen y que lo están pasando muy mal? Compañeros muy enfermos que ni siquiera tienen ya el derecho a su medicamento que ya lo tenían logrado, era un derecho nuestro...", lamentó Tapia en diálogo con C5N.
A unos metros de Tapia, otra jubilada que se acercó a reclamar por sus derechos frente al Congreso convocó al pueblo a salir a las calles en unidad y condenó "el salvajismo que despliega Patricia Bullrich contra los jubilados y jubiladas", así como el hecho que "ya no perdonan a nadie: van contra los camarógrafos, contra los reporteros, contra los curas".
Marchar, añadió otra jubilada a su lado, "es una manera de resistir el desastre que están produciendo en nuestro sector social y en realidad en toda la clase trabajadora".
"Nuestra situación es extrema y por eso no podemos bajar las banderas, no podemos dejar de venir porque no cambia nada sino para peor. Arriesgamos nuestro cuerpo, nuestra integridad, muy convencidos de que solamente en la calle y luchando se pueden conseguir mejoras", remarcó. Los gases de la Policía también ayer volvieron a tener como objetivo a los trabajadores de prensa. Uno de ellos es Antonio Becerra, el fotógrafo de Tiempo Argentino que el mes pasado tuvo un encontronazo con el asesor presidencial Santiago Caputo cuando cubría la previa del debate televisivo de candidatos a legisladores porteños.
