Inflación: dura de domar
El objetivo de mantener la inflación a raya que se había puesto el presidente Javier Milei empezó a atravesar un camino con obstáculos. Desde que arrancó la corrida cambiaria, producto de la presión devaluatoria por las demoras en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), los precios generales iniciaron un sendero de suba que condicionará los indicadores de precios de los próximos meses.
Esa tensión, trasladada a la góndola, se vio ayer en el dato de inflación del 3,2% para marzo que reportó el índice estadístico de la CABA, más de un punto por encima de febrero y con Alimentos casi dos puntos sobre la media. También se verá esto cuando mañana el INDEC dé a conocer un IPC nacional cercano o, según estiman los que conocen el paño, algo superior al 3%. Vale decir que en la medición del ente que dirige Marco Lavagna, aún se mide el IPC con una fórmula vieja, del 2004, en la que pondera más bienes que servicios, por lo cual es esperable que los precios de canasta básica empujen hacia arriba el indicador.
