Industria - En vísperas de la Navidad
Crisis en juguetes
El presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete dijo que “seis de cada diez máquinas están paradas”. Advirtió que, en lo que va del año, 530 empresas importaron juguetes; 331 más que en 2024La industria del juguete advierte sobre la crisis que atraviesa el sector debido a la coyuntura económica y comercial que atraviesa la Argentina, a solo dos semanas de Navidad.
“El sector atraviesa uno de los momentos más delicados de las últimas décadas, marcado por transformaciones demográficas profundas, cambios culturales en la forma de jugar y una coyuntura económica y comercial que impacta simultáneamente a la producción nacional, a los importadores y al comercio minorista”, señaló la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ).
Entre enero y octubre de 2025, las importaciones de juguetes alcanzaron USD 91,3 millones FOB (Free On Board) y 17,5 millones de kilos, con un incremento interanual del 59,5% en valores y del 94% en volumen. China explica el 85,7% del valor y el 94,4% del volumen importado.
El presidente de la CAIJ, Matías Furió, informó que en un año el sector pasó de 199 a 530 importadores de juguetes, de 9 millones a 17,5 millones de kilos importados y con el consumo “en caída”: “Una avalancha sin precedentes”, advirtió.
En lo que va del año, 530 empresas importaron juguetes (331 más que en 2024), evidenciando un ingreso masivo de nuevos operadores.
El 52% del volumen corresponde a productos de menos de USD 3 FOB por kilo, lo que confirma “una avalancha de artículos de muy bajo costo, muchos de ellos subvaluados o declarados por debajo de su valor real”.
“A pesar de la alineación con occidente, China pasó a explicar casi el 95% del volumen importado. La concentración es la más alta de los últimos 20 años”, resalta Furió.
Si se incluyen juegos de mesa, artículos de aire libre y artículos de fiesta, el volumen total asciende a 28,4 millones de kilos y el año actual se perfila como el año de mayor ingreso de productos en dos décadas (por encima del pico en 2018).
Desde CAIJ, expresan la desventaja que enfrenta con China donde los costos laborales, ambientales y energéticos son “significativamente más bajos y existen incentivos a la exportación que distorsionan los precios internacionales. Esta asimetría profundiza la competencia desleal y compromete la sostenibilidad del sector”.
Entre otros de los factores contabilizan el contrabando de juguetes, que explica el 30% del mercado y que se ha extendido en diferentes regiones del país.
“La industria tiene 6 de cada 10 máquinas paradas sin producir”, detalla el presidente de la CAIJ. Además, la reducción arancelaria no se trasladó a los precios para las familias: “El arancel se redujo un 15%, pero los juguetes importados no bajaron de precio”, apuntó.
