Entre el extractivismo o el agua

Mendoza aprobó el proyecto de megaminería, con gran rechazo

La gente se opone, pero en las bancas levantan la mano a favor de la industria contaminante: no escucharon el reclamo popular y avanzan con el negocio
jueves, 11 de diciembre de 2025 · 08:30

Con 29 votos afirmativos, 6 negativos y una abstención, la Cámara de Senadores de Mendoza dio sanción definitiva este martes a la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la explotación del proyecto minero PSJ Cobre Mendocino que se encuentra en Uspallata. Este proyecto, que impulsó el gobernador Alfredo Cornejo, contó con el apoyo del PRO, Cambia Mendoza, parte del justicialismo, legisladores de La Unión Mendocina y el Partido Demócrata, en una votación que se realizó mientras se hacían manifestaciones antimineras encabezadas por las personas que realizaron una caravana de cien kilómetros para llegar a la Legislatura bajo el lema “El agua no se negocia”.

El Senado, además, aprobó otros tres proyectos vinculados a la minería: la DIA para la exploración del Distrito Minero Occidental II (MDMO II) en Malargüe, el Fondo Compensador Ambiental y la creación del régimen provincial de regalías. Estas iniciativas ya tenían media sanción de Diputados, por lo que se convirtieron en ley. La DIA de MDMO II se aprobó con 31 votos a favor y 3 en contra; el Fondo Compensador Ambiental y el régimen de regalías, por su parte, tuvieron 30 votos positivos y 6 negativos.

 

Los riesgos son múltiples y muy altos

Marcelo Giraud, geógrafo, docente de la UNCuyo e integrante de la Asamblea Popular por el Agua, habló en Futurock sobre el proyecto: “Hay un temor fundado, no paranoico, de que pueda llegar a afectar las aguas subterráneas del acuífero del arroyo Uspallata y, por ende, del río Mendoza, del cual es afluente…”.

Y remarcó: “Los riesgos que entraña esta mina son múltiples, pero el agua es lo que más preocupa al conjunto de los mendocinos; sobre todo, la posibilidad de contaminación del agua que bebemos tres de cada cuatro mendocinos, aguas abajo… No soy fatalista, pero los riesgos son muy altos”.

Lo que ocurrió no se agota en Mendoza. Este presente de lucha resuena en San Juan, en La Rioja, en Catamarca y en toda la franja cordillerana.