Ante la caída de la asistencia de 20.000 millones de dólares
Caputo negó que la hayan solicitado
Con el dólar y el riesgo país en alza al cierre de la jornada del viernes, el ministro Luis “Toto” Caputo volvió a negar ayer que hubiese gestionado un rescate de 20.000 millones de dólares con el Gobierno o bancos de EE.UU., algo que el oficialismo sí esgrimió y utilizó políticamente antes de las elecciones de renovación parlamentaria en octubre.
Caputo, afirmó que Argentina “rechazó ayuda adicional de la administración de Donald Trump tras observar una reacción favorable en los mercados al resultado electoral” del mes pasado. “No podía dar detalles porque los 20 billones eran para una operación de manejo de pasivos que estábamos considerando con el apoyo de USA (como había dicho Scott Bessent, el secretario del Tesoro norteamericano), en caso de necesitarlo”, explicó el ministro a través de un posteo en X.
La respuesta del ministro surgió a raíz de la publicación, por parte de un usuario de X, de una entrevista que data de octubre, donde Caputo había asegurado que se encontraba “trabajando en otra facilidad por USD 20.000 millones”.
Al ser consultado por el periodista si las negociaciones eran con un “pool de bancos”, el ministro sentenció: “No puedo dar detalles”. Todo hace pensar ahora que “el número 20.000 fue una suerte de eslogan de campaña que permitió ganar una elección”.
Lo cierto es que tal como lo reveló el diario estadounidense The Wall Street Journal la noche del jueves, el Gobierno de Javier Milei solamente recibiría ahora una apoyo de 5.000 millones de dólares, para hacer frente a los 4.500 millones de dólares de deuda que le vencen en enero.
Cabe recordar en este punto que el Fondo Monetario Internacional había puesto “el grito en el cielo” cuando se habló del pool de bancos que darían la enorme asistencia a la Argentina, ante el peligro de una fuga, como pasó durante la anterior gestión de Caputo al frente del Palacio de Hacienda. “Nunca hablamos con los bancos de un rescate, ni de 20 mil millones”, reiteró el funcionario, para agregar que “se trata de una operación para sembrar malestar”.
El artículo del WSJ repasaba el trasfondo de esas negociaciones fallidas. El plan original -un combo que incluía un swap con el Tesoro de EE.UU. y una vía de financiamiento paralela con la banca privada- nunca terminó de destrabarse. En ese vacío, tomó fuerza una herramienta más acotada: un repo mediante el cual la Argentina podría entregar un portafolio de inversiones a cambio de dólares frescos para cubrir, al menos, el pago de deuda de USD 4.500 millones que vence en enero.
