Elecciones de mitad de término
¿Quién ganará este domingo? ¿Quiénes defenderán la idea de república federal?
Llegó la hora de elegir para renovar parte del Congreso, el seno en el que se proponen proyectos para construir un país que nos congregue a todos. Hasta ayer prevalecieron mayormente los intereses sobre las ideas. ¿Qué puede elegir el pueblo…?Por algo no hubo cierres de campaña masivos. Ni desde La Libertad Avanza (LLA), con el aparato del Estado detrás, ni desde el peronismo se intentaron movilizaciones preelectorales de fuste. Dado que, como dice el criollo, “el horno no está para bollos”.
Por una parte, al mileísmo se le complicó la calle ante el aumento del malhumor social, reflejado en las encuestas propias que maneja; también los errores autoinflingidos, como la frustrada candidatura de José Luis Espert en el principal distrito del país y cuya imagen se reproducirá en los casi 15 millones de boletas bonaerenses.
Las cuentas en el Senado son elocuentes. De los ocho distritos que eligen tres representantes (dos para quien gana y uno para el segundo puesto), los violetas se quedarían sin nada en Santiago del Estero.
En la Ciudad Autónoma Buenos Aires (CABA), Entre Ríos (con el PJ separado) y Chaco metería dos y en las cuatro restantes -Tierra del Fuego, Río Negro, Neuquén y Salta- uno, al menos. De siete bancas, entonces, pasaría a 17, más del doble, como mínimo.
En Diputados, los cálculos son más complejos. Sobre todo porque dejan la Cámara muchos que funcionaron como aliados, a veces incondicionales, del oficialismo, pese a que su color original no era el violeta.
El Gobierno asegura que se contenta con armar un bloque propio de un tercio de la Cámara, para asegurarse el blindaje de los vetos presidenciales.
Suena escaso y acaso como una sobreactuación previa mileísta ante la posibilidad de no alcanzar los triunfos abultados imaginados meses atrás. La contundente derrota bonaerense dejó una huella traumática.
