El presidente irá esta noche al Congreso
Milei presentará el Presupuesto 2025
El Gobierno ratificará las duras metas fiscales, pero no dio señales aún de cómo financiará los vencimientos de deudaLa presentación del proyecto de Presupuesto Nacional 2025 por parte del presidente Javier Milei esta noche está rodeada de más interrogantes que precisiones. La discusión política que se abre plantea la necesidad de alcanzar acuerdos mínimos y robustece el papel del Congreso -que deberá otorgar el aval legal a las políticas de Gobierno- en un contexto donde las instituciones están siendo ninguneadas. La mirada del FMI también se posará sobre los apoyos alcanzados.
Evitar la prórroga del Presupuesto será un desafío para el oficialismo en un contexto donde evitó acceder al máximo a las peticiones del resto del arco político. La “ley de leyes” supo prorrogarse en años de emergencia o recambio presidencial (2011, 2020, 2022 y 2024), pero, en este contexto, el Gobierno tuvo tiempo suficiente para priorizar gastos y lineamientos de política, a dos meses de cumplir un año de gestión.
La visión tradicionalista del debate parlamentario que se abre sugiere que el Estado debe primero establecer las obligaciones en materia de derechos para la población y luego ajustar los recursos y gastos para cumplirlos. Sin embargo, las pretensiones de Javier Milei parecen más concretas: continuar con la política de déficit cero, y ordenará la discusión detrás de ese mantra. El Presupuesto esclarece el cómo.
Qué pasará con la actividad económica y los salarios en 2025, es una pregunta todavía abierta. El Gobierno aún no arriesgó una cifra para “el rebote” de la economía al presentar el avance del proyecto de Presupuesto 2025 en junio. Sin embargo, los técnicos que anticipan datos económicos en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central auguran un crecimiento del 3,5% el año próximo que contrasta con la caída de 3,8 esperada para 2024. Pronósticos optimistas suelen caracterizar a este tipo de estimaciones.
En el presupuesto se expondrán las bases del déficit cero y deberán explicitarse las alternativas de financiamiento (menores gastos o mayores ingresos) para el próximo ejercicio. En 2024 se prorrogaron las partidas del año anterior y eso otorgó una enorme discrecionalidad al Gobierno, que no dudó en utilizarla para su cometido. Dejar de hacer rutas o viviendas, aportes al fondo de transporte o cajas provinciales, suspender el pago de deudas con empresas energéticas, etc., fueron cuestiones muy discutidas entre políticos y técnicos, pero no requirieron menores justificaciones de parte del Gobierno.
