Revés judicial del Gobierno

La Cámara le dio la razón a Grabois y ordenó a repartir los alimentos

miércoles, 5 de junio de 2024 · 16:40

La Cámara Federal porteña confirmó la cautelar del juez Sebastián Casanello que le ordenó al gobierno elaborar un plan de distribución inmediata de los alimentos almacenados para comedores populares y merenderos.

El tribunal de alzada avaló la decisión de Casanello de “encomendar al Ministerio de Capital Humano a que elabore un plan de distribución de dichos alimentos en atención a su tipo, cantidad, fecha de vencimiento y grupo de destino, previendo su ejecución de modo inmediato”, respaldando en este caso el pedido del dirigente social Juan Grabois, quien se había presentado ante los jueces.

Casanello había dado un plazo de 72 horas para elaborar ese plan, que el Gobierno nunca cumplió.

El tribunal señaló que en el expediente “se intenta establecer si los funcionarios públicos incurrieron en hechos delictivos al haber suspendido la entrega de alimentos a los comedores comunitarios”.

“Las leyes penales otorgan las herramientas preventivas concretas que el juez utilizó para intentar, o bien el cese de la comisión del hecho presuntamente delictivo que se investiga, o bien evitar que se agraven sus efectos”, reivindicó la Cámara la actuación de Casanello.

Después de la escandalosa audiencia entre la subsecretaria Legal de Capital Humano, Leila Gianni, y Grabois, la Sala II de la Cámara Federal porteña confirmó lo que había ordenado Casanello por la inmediata distribución de 5.000 toneladas de alimentos que estaban bajo resguardo.

Además, los jueces criticaron el comportamiento de Gianni como de Grabois. En este caso, habría una investigación paralela porque una mujer que iba de custodio de Gianni entró armada a la audiencia.

El ministerio de Capital Humano había apelado la medida acusando al magistrado de “violar la división de poderes”, sobrepasar su jurisdicción y dictaminar sobre una “política de Estado no justiciable”. Pero ninguno de estos argumentos fueron convalidados por los camaristas, quienes dieron la razón a Casanello.