Las protestas ante el Congreso de la Nación
Seguirán detenidos
Las 16 personas que continúan detenidas tras la represión del miércoles pasado en el Congreso permanecerán en dependencias del Servicio Penitenciario Federal -las mujeres en Ezeiza, los varones en Devoto, Marcos Paz y Ezeiza, tras un nuevo traslado ayer en la madrugada- por lo menos hasta el martes y, tal vez, más allá del fin de semana extralargo. Un inédito y escandaloso paso judicial ejemplificador que exhibe el amedrentamiento y la persecución de la protesta social como fines en sí mismos.
Recién el martes, la jueza María Servini va a volver a revisar la situación de quienes permanecen detenidos. Por otra parte, las y los abogados de los detenidos -particulares y de organizaciones como Correpi, Cadep, Cadu, entre otras- presentaron las apelaciones el sábado; resta el sorteo de la Cámara y la resolución sobre la confirmación o modificación de la situación procesal de cada uno. Además del clásico "resistencia a la autoridad", a los detenidos se los acusa de delitos graves, con penas de más de tres años de prisión, no excarcelables: intimidación pública, incitación a la violencia colectiva, delitos contra los Poderes Públicos y el Orden Constitucional, perturbación del orden en sesiones de cuerpos legislativos. Es decir, el miércoles, frente al Congreso, habrían estado atentando contra el Estado de derecho, cometiendo, como sostiene el Gobierno, actos de terrorismo.
