Elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias

Ausentismo, la preocupación de los candidatos

Quienes compiten intentan revertir la tendencia a la baja participación
miércoles, 9 de agosto de 2023 · 08:32

Los principales precandidatos a presidente que competirán el próximo domingo en las PASO nacionales intentaron, en los últimos días de campaña, convencer a las y los ciudadanos de que concurran a las urnas para revertir un escenario de ausentismo, sumado a un voto en blanco o nulo, que se observó en los 18 comicios provinciales llevados a cabo en lo que va del año y en los que más de cinco millones de personas se ausentaron de la cita electoral.

"Estamos en un mal momento en lo económico y social, pero un valor que podemos rescatar después de 40 años de democracia es que en Argentina se vota", aseguró Alberto Dalla Vía, presidente de la Cámara Nacional Electoral (CNE), el máximo tribunal judicial en el control de las elecciones.

Más de allá de las distintas estrategias políticas y de la coyuntura económica y social, el nivel de participación electoral desde el retorno de la democracia estuvo mayoritariamente por encima del 70%.

En lo que va de 2023, sin embargo, se registró una disminución de concurrencia en las elecciones provinciales. De ellas, en poco menos de la mitad no fue superado el 70% de presencia del padrón: Santa Fe (60,6%), Chaco (62,9%), Mendoza (66,3%), Río Negro (68,2%), Córdoba (68,2%), San Juan (69,5%) y Salta (69,5%). A eso puede sumarse la elección municipal en la capital cordobesa, a la que solo concurrió a votar el 60,2% de los habilitados, lo que representó la participación más baja desde 1983.

Según el relevamiento hecho por el Ministerio del Interior, hasta el momento, las PASO de 2021, llevadas a cabo en el contexto de la pandemia de coronavirus, figuran como las que menos convocatoria a las urnas tuvieron: cerca del 68%.

Por el contrario, las cifras más altas de participación se registraron en los comicios de 1983 y 1989, cuando se superó el 85%. Se trataron de los dos procesos electorales inmediatamente posteriores al final de la dictadura militar.

En la Argentina, la Constitución Nacional y las leyes electorales determinan que el voto es universal, secreto y obligatorio, tanto en la instancia de las primarias como en el de las elecciones generales.

La participación electoral se mantuvo en torno al 82% en los comicios de la década del 90 y, después de la crisis social, económica y política de principios de siglo, el porcentaje de la ciudadanía que ejerció su derecho al voto estuvo por debajo del 80% hasta 2015.

En las presidenciales de 2019, la participación en las PASO llegó al 76,40%, mientras que, en las generales, el porcentaje superó el 80%.

Las elecciones generales suelen tener una mayor concurrencia a las urnas que las PASO, un fenómeno que se repite desde que se implementó por primera vez la instancia eliminatoria para los candidatos.

"Entre las PASO y las generales suele haber una diferencia de cinco puntos porcentuales. Es un fenómeno que, con seguridad, se va a repetir este año. Hay unas 1,5 o 2 millones de personas que no va a votar en las Primarias, pero sí después", dijo el politólogo Diego Reyoso, director de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés. Además, destacó que la Argentina tiene aún, a cuatro décadas del retorno democrático, umbrales de participación electoral muy altos, si se los compara con otras democracias de la región y el mundo.

Sin embargo, Andrés Giglio, director de la consultora Opina Argentina, destacó que se dio, en los últimos comicios, un crecimiento de la cifra de ausentismo al momento de votar, sumado a quienes lo hacen en blanco o de una forma que signifique anular su sufragio. Lo resume como el llamado "voto bronca".

"El ausentismo es algo más difícil de mensurar, porque puede tratarse de inconsistencias en los padrones, personas que cambiaron el domicilio o se fueron a vivir a otro país o un cierto nivel de apatía, que es algo que puede fluctuar según la elección. Pero lo que sí es mensurable es el voto en blanco o impugnados, que viene en aumento desde 2021 y también se dio en las últimas elecciones provinciales", explicó Giglio.

Los comicios legislativos nacionales de octubre de 2001, realizados solo dos meses antes del estallido social que causó la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa, son los de más baja participación en las urnas desde el retorno a la democracia (75,47%), sumado a que entre un 15% y 20% de quienes fueron a votar -unos cuatro millones de electores- lo hicieron en blanco o anulándolo.

Sin embargo, aclaró que el antecedente de octubre de 2001 no se asemeja al panorama que pueda registrarse el próximo domingo.

"Hay un cuestionamiento social que no encuentra una forma de expresión en la actual oferta política, pero habrá que ver cómo se plasma a nivel nacional eso que apareció a nivel provincial", apuntó.

Giglio y Reynoso coincidieron en la importancia de que los principales precandidatos presidenciales no solo logren "convencer a los electores de que voten por ellos, sino directamente a que vayan a votar".

Según Reynoso, para captar o convencer a un votante para que asista a la elección del domingo, "los aparatos partidarios juegan un rol fundamental".