A 5 años de la Ley Justina
Se redujo a 10% la oposición familiar para donar órganos
A cinco años de la sanción de la Ley 27.447 de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células, más conocida como "Ley Justina", que se cumplen hoy, la tasa de interrupciones de procesos de donación por oposición familiar, que antes se ubicaba en torno al 40% a nivel nacional, se redujo al 10%, disminución considerada como unos de los "impactos más inmediatos y notables" de la normativa, aseguró el presidente del Incucai, Carlos Soratti.
La Ley 27.447, sancionada por unanimidad el 4 de julio de 2018, suprimió el requisito de certificación familiar de que la persona fallecida no hubiera expresado una "última voluntad" en la que se oponía a la donación.
A modo de balance, el presidente del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) destacó en una entrevista con Télam los principales logros de la ley, que permitió una reforma integral y analizó los desafíos para reducir los tiempos de espera en los procesos de trasplante.
"Suprimir el requisito de certificación familiar hizo que en Argentina se incrementara el número de donantes de manera importante y se redujeran aquellas interrupciones por oposición familiar, como se llamaba entonces", indicó el médico con especialización en Terapia Intensiva.
En este sentido, Soratti explicó que, antes de que sancionara la ley, "las causas de interrupción de procesos de donación que se atribuían a la oposición de la familia estaban entre el 30 y el 40% como media nacional".
"Hoy en día, casi no llegan al 10%. Hubo una disminución muy importante. Ese fue uno de los impactos más inmediatos y notables de esa modificación de la ley", remarcó el funcionario.
Entre los principales cambios, la ley hace efectivo el consentimiento presunto, lo que implica que todas las personas mayores de 18 años son consideradas donantes, salvo aquellas que manifiesten expresamente lo contrario.
Se puede manifestar la voluntad afirmativa o negativa hacia la donación a través de la app Mi Argentina, firmando un acta de expresión en el Incucai o en los organismos provinciales de ablación e implante, solicitando que quede asentado en el DNI, o enviando un telegrama gratuito a través del Correo Argentino.
Cada vez más donantes
La normativa también explicita los derechos de donantes y receptores, tales como la intimidad, la privacidad, la confidencialidad, la integridad, la información y el trato equitativo e igualitario.
Otro de los aportes más significativos es que, "por primera vez, la ley habla de que la organización sanitaria, para mejorar la generación de donantes, pasa por el desarrollo de unidades hospitalarias de procuración de órganos", señaló Soratti.
El presidente del Incucai agregó que después de la ley se "lograron los mayores indicadores de actividad de donación y trasplante".
En 2019, nuestro país llegó a casi 20 donantes por millón de habitantes, más de 800 donantes de órganos y 900 donantes de tejidos, alcanzando cifras que permitieron acercar a la Argentina, por primera vez, al promedio anual de la Unión Europea, que tiene las tasas de donantes más altas del mundo, con 22.3 por millón de habitantes.
Luego, al igual que sucedió en todos los países, la pandemia produjo una disminución de los donantes, pero actualmente "se están recuperando esos niveles y el desafío es cómo seguir creciendo a partir de ahora".
