El papa Francisco designó a García Cuerva, sacerdote, teólogo y abogado, en remplazo del cardenal Mario Poli

Cura villero es el nuevo arzobispo porteño

Tiene 55 años, hizo trabajo social en villas y cárceles es el obispo de Río Gallegos
sábado, 27 de mayo de 2023 · 07:53

De reconocido compromiso social, con un trabajo en villas y cárceles del conurbano bonaerense, el actual obispo de Río Gallegos, Jorge García Cuerva -de 55 años- fue nombrado ayer  por el papa Francisco como nuevo arzobispo de Buenos Aires, en remplazo del cardenal Mario Poli.

La noticia se conoció por la mañana en Roma y, simultáneamente a su designación, el Vaticano aceptó la renuncia presentada por el cardenal Poli, al haber cumplido 75 años -el 29 de noviembre de 2022 pasado- y lo designó administrador apostólico de Buenos Aires, con las facultades de arzobispo arquidiocesano, hasta la toma de posesión canónica de su sucesor.

Nacido el 12 de abril de 1968 en Río Gallegos, García Cuerva cuenta con una importante trayectoria académica -es abogado y teólogo- y además posee una profunda inserción pastoral: fue capellán de varios penales y secretario de la Pastoral Carcelaria del Episcopado y se desempeñó como párroco en la populosa villa La Cava, en San Isidro, así como en otras villas del conurbano bonaerense, un verdadero "pastor con olor a oveja", como suele definir Francisco a los curas con ese perfil.

"Aquí, en la Diócesis del fin del mundo, fui aprendiendo a ser obispo diocesano junto al pueblo, soñando juntos una iglesia hospital de campaña,  como nos dice el papa", fueron sus primeras palabras tras la designación, en una carta difundida a través de las redes sociales.

Tiene previsto asumir el próximo sábado 15 de julio en la catedral metropolitana, según informaron a Télam fuentes del Episcopado argentino.

El exobispo auxiliar de Lomas de Zamora y actual obispo de Río Gallegos -cargo que ocupa desde enero de 2019- remplazará al cardenal Poli, el sucesor de Jorge Bergoglio en la ciudad de Buenos Aires, que mantuvo un bajo perfil durante toda su gestión porteña y ayer celebró su último Tedeum por el 25 de Mayo, ante el presidente Alberto Fernández y su gabinete.

Allí hizo un llamado a la "unidad de los argentinos" y advirtió la "inmejorable oportunidad" que representa el próximo proceso electoral en el país para que, quienes sean candidatos y candidatas, "manifiesten su vocación de servicio y aprovechen sus palabras para hacer docencia democrática, con propuestas claras y realistas, sin descalificar a los que compiten".

En la primera reacción de parte del Gobierno nacional ante la designación de García Cueva, el canciller Santiago Cafiero -en cuya órbita se encuentra la secretaria de Culto- afirmó se trata de una "gran noticia" y destacó: "Jorge es un pastor del pueblo. Lo conocí cuando fue vicario de Nuestra Señora de la Cava, en San Isidro, donde fuimos testigos de su enorme compromiso y sensibilidad social".

El nuevo arzobispo porteño es hijo de Jorge Antonio García Cuerva -odontólogo, comodoro retirado de la Fuerza Aérea Argentina- y de Graciela García Cuerva -docente-; y es el mayor de cinco hermanos de una familia de clase media oriunda de la ciudad de Buenos Aires que se desplazó por unos años a Río Gallegos, donde nació.

En 1986, ingresó a la carrera de derecho en la Universidad de Buenos Aires, y al mismo tiempo comienza a misionar en los barrios populares de El Palito y El Garrote, en la localidad de Tigre. Ahí es cuando descubre su vocación sacerdotal que lo llevó a interrumpir sus estudios de abogacía, que retomó años más tarde. El 14 de marzo de 1989, García Cuerva ingresó al seminario de la Diócesis de San Isidro y fue ordenado sacerdote el 24 de octubre de 1997 en la Catedral de San Isidro por el entonces obispo Jorge Casaretto. Como parte de su formación sacerdotal, realizó estudios de Filosofía y Teología en el Instituto de San Agustín y, por la Pontificia Universidad Católica Argentina, obtuvo el grado de Bachiller en Teología, y los siguientes títulos de posgrado: Licenciatura en Teología y Licenciatura en Derecho Canónico. En tanto, por la Universidad Católica de Salta obtuvo el grado de Abogado.

Como sacerdote, trabajó en la diócesis de San Isidro, donde inició su ministerio en los barrios populares del conurbano y fue vicario parroquial de la Iglesia Nuestra Señora de la Cava, ubicada en La Cava, localidad de Béccar, una de las más conocidas villas de emergencia.

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