Reclamo de las editoriales

Piden regulación urgente del precio del papel

domingo, 21 de mayo de 2023 · 08:32

Más de 40 editoriales de libros infantiles y juveniles se reunieron para reclamar la regulación "urgente" del precio del papel, ante los constantes aumentos, y escribieron una carta que hicieron pública recientemente.

"Los precios del papel, la cartulina y el cartón, impuestos por un puñado de empresas que no están teniendo ningún tipo de regulación, son escandalosamente altos, prácticamente los más altos del mundo", escribieron en la carta, en la que, además, agregaron: "Así, los libros que se imprimen en el exterior tienen costos más bajos que los que se imprimen en el país".

En la carta firmada, entre otros, por editores de Iamiqué, Del Naranjo, Limonero, Ojoreja, Pequeño Editor, Comunicarte, Arte a Babor, Riderchail, Amauta, Bambalí, Calibroscopio, Libros del Zorro Rojo, La marca Editora y Fondo de Cultura Económica, se indica: "El jueves 11 de mayo se entregaron ‘Los destacados’ de la Asociación de la Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina (ALIJA), seguramente el premio que más esperamos las editoriales de libros infantiles y juveniles de nuestro país. La alegría que significó recibir el galardón tuvo una contracara muy triste: varias de las personas que recibieron el premio advirtieron que esos libros -como tantos otros reconocidos con premios internacionales o por la crítica especializada- no podrían ser producidos hoy en Argentina".

Y continuaron: "Este escenario se da en un contexto de una profunda crisis económica, en el que las ventas de libros descienden mes a mes y el dinero que ingresa va perdiendo sensiblemente su valor. De esta manera, las editoriales no logramos reunir el dinero necesario para imprimir novedades o realizar reimpresiones y vamos ‘vaciando’ nuestros cuidados catálogos de manera irremediable y, probablemente, irreversible".

Los editores firmantes de la carta remarcaron que la situación requiere de medidas urgentes, "pues las consecuencias son y serán alarmantes: por un lado, el deterioro del ecosistema del libro, que involucra a miles de autores, organizaciones, empresas e industrias de distinto tipo y tamaño; y, por el otro, el empobrecimiento de la oferta cultural para las infancias, con menos variedad de libros, menos prácticas de lectura, menos desarrollo de las funciones cognitivas asociadas... ¡Y la lista sigue!".