La revisión de las pautas tuvo resultado positivo
El FMI flexibilizó metas y desembolsa
El organismo entendió la solicitud de Argentina en razón del dólar y la sequía, por lo que acordó con el país modificar metas monetarias y de reservas. Llegarán 5.200 millones de dólares(Edición impresa). Pasadas las 16.30 horas de ayer, el Fondo Monetario Internacional publicó su informe de prensa referido a la aprobación por parte de su staff del cumplimiento por la Argentina de las metas del último trimestre del año.
Se establece, una vez que sea autorizado por el Directorio de la entidad (se reunirá el 21 de marzo) el desembolso de 4.000 millones de DEG (Derechos Especiales de Giro) que representan unos 5.300 millones de dólares.
El Gobierno no solo no estaba en condiciones de cumplir con la meta original de reservas de este trimestre (está 4.000 millones de dólares por debajo) por el contexto externo (guerra, petróleo...), por lo que los veedores del FMI atendieron el pedido de las autoridades económicas.
En realidad, se modifican las metas de acumulación de reservas como consecuencia de la sequía, pero se mantiene la meta fiscal del 1,9%, lo cual implicara un mayor control del gasto público.
Elogio
El FMI elogia en su informe la “gestión macroeconómica prudente en la segunda mitad de 2022”, que contribuyo a “la estabilidad y ayudó a asegurar los objetivos del programa hasta fines de 2022 con cierto margen”, consigna el comunicado
Luego, aclara que se observa un “contexto económico más desafiante”, refiriéndose a la “sequía cada vez más severa” que afecta los cultivos en el país y buena parte del mundo. Por esta razón, sostiene, se necesitan “medidas de política más fuertes, salvaguardar la estabilidad, abordar la inflación... y mantener el papel de anclaje del programa”.
Por esa razón es que se solicitó revisiones de los objetivos de reserva para 2023.
Al respecto, según señalan en el Palacio de Hacienda, el “nuevo piso de acumulación de reservas para marzo-junio septiembre y diciembre, se reduce en más de 3.000 millones a acumular en marzo y en casi 2.000 millones en 2023.
El organismo, en tanto, indica que “en el contexto de un entorno económico más complejo, la revisión se centró en evaluar el progreso en la implementación del programa y actualizar el marco macroeconómico”.
Así, desde ahora las autoridades están comprometidas a alcanzar el déficit fiscal primario del 1,9% del PIB en 2023 a través de controles continuos de gastos, una mejor focalización de los subsidios energéticos y la asistencia social, y una mejor priorización del gasto de capital, al tiempo que protegen el gasto social y de infraestructura prioritaria, afirma el comunicado del FMI elaborado por Luis Cubeddu, subdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, y Ashvin Ahuja, jefe de misión para la Argentina.
Segmentación de las tarifas
Para cumplir con las metas de reducción del déficit y fortalecer la progresividad de los subsidios a la energía, las autoridades planean continuar implementando el esquema de segmentación acordado, eliminando los subsidios para los usuarios residenciales de mayores ingresos a partir de mayo y para los usuarios comerciales a fines de 2023.
