El ministro de Economía en el G20 - Mantuvo reuniones con sus pares de Italia, Francia, Alemania y Brasil
Massa acordó con el BM desembolsos con un ahorro de USD 400 millones para el país
El ministro de Economía, Sergio Massa, acordó ayer, en la India, con el Director Gerente de Operaciones del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg, que la Argentina no desembolsará la contraparte local de financiamiento sobre los créditos aprobados por la entidad para 2023 y 2024, con un ahorro para el país de 400 millones de dólares.
El encuentro se desarrolló en el marco de la cumbre de ministros de Economía y presidentes de Bancos Centrales del G20 que se lleva a cabo en ese país, ocasión en que Massa y Van Trotsenburg analizaron los principales proyectos del programa que el banco tiene en la Argentina para promover el crecimiento inclusivo. Acordaron que, sobre los créditos aprobados por el BM para los años 2023 y 2024, Argentina no desembolsará la contraparte local de financiamiento, lo que representa USD 400 millones de ahorro.
Además, realizarán un desembolso adicional de USD 100 millones de reembolso, correspondiente al programa Matanza-Riachuelo, con lo cual, desde el Palacio de Hacienda resaltaron que "se fortalece fiscalmente para este año la situación del Tesoro argentino".
"Este ahorro previsto para este año y el próximo se producirá gracias a que la Argentina dejará de aportar la contraparte local que habitualmente participa en este tipo de créditos", explicaron.
Trotsenburg también se comprometió a elevar al directorio créditos por más de USD 1.000 millones para los sectores más vulnerables, durante el primer semestre de este año.
Massa presentó cómo el Gobierno argentino avanza en su plan para estabilizar las condiciones macroeconómicas.
En tanto, Van Trotsenburg "reconoció la importancia de aumentar el apoyo del Banco en momentos en que las asignaciones presupuestarias están restringidas y explorará aumentar el financiamiento del banco en proyectos críticos para quienes viven en situación de vulnerabilidad, como el proyecto de saneamiento de la cuenca del río Matanza-Riachuelo".
Massa y Van Trotsenburg se comprometieron a gestionar activamente la ejecución de la cartera de préstamos, incluida la gestión de financiamiento de contraparte, indicaron desde el BM, y remarcaron que "se espera que todas estas medidas permitan tener fuertes desembolsos" adicionales. El BM aprobó nuevos préstamos por valor de USD 1.340 millones en 2022.
Bilaterales
Por otra parte, Massa se reunió ayer con sus pares de Italia, Francia, Alemania y Brasil, con quienes habló sobre la potencialidad de las inversiones en sectores estratégicos del país, a la vez que analizó el contexto económico mundial, el cumplimiento del acuerdo con el FMI y el impacto que tendrá la sequía en la economía local.
Con el ministro de Hacienda de Brasil, Fernando Haddad, analizó las posiciones de la región sobre las distintas temáticas de la reunión del G20.
También abordaron la importancia de la integración entre ambos países y el desarrollo conjunto de proyectos estratégicos, en particular en el sector energético. En esta línea, los ministros coincidieron en el potencial de Vaca Muerta y en que las necesidades de los países brindan una complementariedad que deben explotar Argentina y Brasil.
Con el italiano Giancarlo Giorgetti dialogó sobre la complementariedad para el desarrollo de proyectos energéticos y las inversiones en conjunto que se pueden realizar en el país.
Con su par alemán, Christian Lindner, dialogó sobre la posibilidad, tras el acuerdo con el Club de París, de potenciar las inversiones y el financiamiento de proyectos productivos y estratégicos en Argentina.
Y con el ministro francés, Bruno Le Maire, remarcó la potencialidad de la Agencia Francesa de Desarrollo para impulsar la inversión de empresas francesas en la Argentina.
Reclamos al Fondo
Asimismo, Massa expuso ante sus pares del G20 el planteo de la Argentina de revisar la política de sobrecargos del Fondo Monetario Internacional (FMI), reclamó poner en agenda el costo de la guerra en Ucrania, y pidió reconocer la figura de acreedores ambientales de los países en desarrollo de gran biodiversidad.
