Medio ambiente
Greenpeace alerta sobre el "desastre ambiental" que ocasionaría la Ley Ómnibus
Las propuestas de modificación en lo que respecta a las Leyes de Bosques y Glaciares "son inaceptables y abren la puerta a la destrucción de estos ecosistemas"Greenpeace Argentina emitió un comunicado en contra del proyecto de Ley Ómnibus presentado ante la Cámara de Diputados y que fue girado por el Poder Ejecutivo, ya que supone "una puerta de entrada a la destrucción de bosques y glaciares en el país y consecuentemente una regresión ambiental", indicaron.
Además, destacaron la inquietud específica en torno a las posibles restricciones al derecho a la protesta. "Este doble impacto, tanto en la preservación ambiental como en el ejercicio del derecho a la protesta pacífica, refuerza la urgencia de revisar y reconsiderar este proyecto de ley para evitar consecuencias adversas para el patrimonio natural y los derechos fundamentales en Argentina", señalaron.
En el documento presentado, se identifican modificaciones en al menos tres leyes que tienen impacto directo en el medio ambiente: la Ley de Glaciares, sancionada en el 2010 con el objetivo de proteger los glaciares y el ambiente periglacial (áreas con suelos congelados que actúan como reguladores para la conservación del recurso hídrico), cambios en la Ley de Quema 26.562, sancionada en el 2009, así como la desregulación y desfinanciamiento de la Ley de bosques 26.331, sancionada en el 2007.
En este sentido, desde la organización ambientalista indicaron: "Estas leyes consagran hitos importantes de la historia de la defensa de la naturaleza y el medio ambiente en Argentina, que han sido resultado de importantes debates democráticos y que se traducen en salvaguardas para proteger el patrimonio ambiental de nuestro país".
“Desde Greenpeace llamamos a todo el Congreso a rechazar este proyecto de Ley, resguardando la democracia y los procesos de debate legislativos que la Argentina ha dado estos últimos años para proteger nuestro patrimonio. Los glaciares y los bosques no se negocian, es una regresión ambiental que no podemos permitir”, aseguró el director de Programas de Greenpeace Andino, Diego Salas.
