Atentado contra CFK: ordenan secuestrar los celulares que Milman no entregó a la Justicia
La Cámara Federal porteña ordenó ayer el secuestro de los teléfonos celulares que el diputado nacional Gerardo Milman no entregó a la Justicia, en el marco de la causa en la que se investiga el intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, acaecido el 1 de septiembre del año pasado.
El tribunal le ordenó a la jueza federal María Eugenia Capuchetti que avance con la medida pedida por la querella y por el fiscal Carlos Rívolo, para lo cual deberá solicitar la autorización de la Cámara de Diputados, tal como establece la Ley de Fueros invocada en la resolución.
La medida había sido requerida por la Fiscalía y por los abogados Marcos Aldazábal y José Manuel Ubeira, tras detectar que Milman había entregado a la Justicia un teléfono celular iPhone 14 Pro Max que apareció en el mercado después de la fecha en el que se produjo el atentado.
Días atrás, además, la Gendarmería Nacional le informó a la jueza Capuchetti que la tecnología de la que dispone esa fuerza no es suficiente para extraer información de ese teléfono, por lo que la magistrada le consultó a la Defensa de Milman si el diputado está dispuesto aportar el patrón de desbloqueo, informaron fuentes judiciales.
En tanto, en el fallo de ocho páginas firmado ayer, los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi hicieron lugar al pedido de allanamiento y secuestro de los restantes teléfonos celulares que podría tener en su poder el diputado nacional de Juntos por el Cambio y revocaron una resolución de primera instancia. El pedido obedecía a que, conforme surgía de los informes recabados ante empresas de telefonía, Milman habría utilizado otros celulares durante el lapso temporal de interés para la investigación, a pesar de lo cual solo había aportado un aparato que habría estado disponible a la venta luego de la fecha del atentado.
"Resulta necesario destacar que no se desconoce que los cambios de celulares infieren, en la mayoría de los casos, una transferencia de datos del teléfono anterior, pero no puede descartarse la posible existencia de parámetros técnicos que permitan obtener información borrada o modificada en el aparato original", sostuvo el juez Bruglia en su voto.
Bertuzzi, por su parte, remarcó que "cabe poner de resalto la excepcionalidad que revisten las presentes actuaciones en cuanto a la magnitud por la gravedad que tiene el hecho objeto de la investigación; en virtud de lo cual, entiendo que no deben restringirse diligencias -en el marco de su pertinencia- que puedan admitir avanzar o excluir responsabilidades en la pesquisa".
