El presidente de Brasil llega en pocos días

Energía, comercio y moneda, los temas para tratar con Lula

Uno de los focos centrales pasa por la posibilidad de llevar gas de Vaca Muerta al país vecino construyendo el segundo tramo del gasoducto Néstor Kirchner
jueves, 19 de enero de 2023 · 08:30

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visitará desde el lunes próximo Argentina en el marco de la cumbre de presidentes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Su llegada será la oportunidad para cristalizar en un documento común una serie de iniciativas para un acuerdo de integración entre ambos países que suscribirá precisamente lunes junto a Alberto Fernández.

El plan tiene como ejes centrales la ampliación del comercio bilateral, la creación de mecanismos para evitar el drenaje de reservas, el financiamiento y la asociación en materia energética, según anticipó ayer Ámbito Financiero. El acuerdo es una iniciativa del Gobierno argentino que cobró vuelo desde el triunfo de Lula. Entre otros aspectos, la propuesta contempla algunos puntos claves para atacar los problemas que el país atraviesa en el frente externo, con el desafío de sumar divisas para estabilizar la macro. Ya en diciembre, antes de su asunción, Sergio Massa viajó a San Pablo para reunirse con los actuales ministros brasileños Fernando Haddad (Hacienda) y Geraldo Alckmin (Industria y Comercio, además de vicepresidente). Luego, el embajador Daniel Scioli se encontró con Haddad y con el canciller de Brasil, Mauro Vieira, para avanzar en las negociaciones.

Por estas horas, y después de que el intento de golpe impulsado por el bolsonarismo se colara en las conversaciones, funcionarios de ambos países trabajan en la letra final del documento.

Desde Buenos Aires se enviaron distintas propuestas que son analizadas en Brasilia. “No está todo cerrado, pero hay una agenda en común que avanza”, le dijo a este diario una fuente oficial que participa de los intercambios.

El proyecto, cuentan las fuentes, pretende adaptar la asociación estratégica entre ambos países al nuevo contexto internacional, marcado por una etapa de repliegue de la globalización (conocida como near shoring o friend shoring) y de resignificación de la importancia de los bloques regionales de integración, que se vio potenciado con la pandemia y la guerra en Ucrania. “Se trata de sentar las bases para el futuro de la asociación estratégica entre Argentina y Brasil para el mundo de los próximos diez años, mediante un programa que guíe, contenga e impulse esta relación que no solo es importante en lo bilateral, sino que es clave para anclar la estabilidad política y el crecimiento económico de toda América del Sur”, remarcan. De cara al acuerdo, se propone profundizar y extender la integración en una amplia gama de campos: energía, finanzas, agro, industria, minería, conectividad, turismo, economía del conocimiento, defensa, derechos humanos, ambiente, educación, ciencia y tecnología y salud. Y sobresale una serie de iniciativas económicas que el Gobierno argentino considera fundamental para apuntalar el complicado frente externo, es decir, sumar divisas y cuidar las reservas obtenidas. Uno de los focos centrales, como adelantó Ámbito, pasa por la posibilidad de llevar gas de Vaca Muerta al país vecino (en un principio a los estados del sur) a través de la construcción del segundo tramo del gasoducto Néstor Kirchner, financiado en parte a través del Banco de Desarrollo de Brasil con cerca de USD700 millones.

Cuentan en el Ejecutivo argentino que las conversaciones para la concreción de ese crédito están bastante avanzadas y que hay mucho interés de la contraparte brasileña: “Es un win-win porque a Brasil le permitiría acceder a gas a un precio muy favorable”, más barato que de lo que actualmente le compra a Bolivia. Para Argentina, significaría un nuevo ingreso de divisas.