Juicio contra CFK

Un alegato demolió la acusación de los fiscales

Los falsedades que incluyeron los abogados Diego Luciani y Sergio Mola en las acusaciones por la causa Vialidad, quedaron en evidenciada por los defensores del acusado
miércoles, 7 de septiembre de 2022 · 08:30

“No hay nada de nada, ni siquiera un indicio”. “Los fiscales incurrieron en hipocresía funcional”. “Tergiversaron pruebas”. “Presentaron hechos falsos o inexistentes”. “Violaron la Constitución Nacional”. Con este cúmulo de acusaciones, de hecho, la defensa del extitular de la Administración General de Vialidad Provincial de Santa Cruz, Héctor Garro, desmanteló minuciosamente la acusación formulada por los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, que recientemente acusaron a Cristina Fernández de Kirchner.

Los abogados, que alegaron durante la mañana de ayer, dejaron en claro que Luciani y Mola ni siquiera leyeron bien el expediente y las imputaciones. 

Por ejemplo, acusaron a Garro por hechos ocurridos cuando ya no era funcionario; por obras que no se adjudicaron a Lázaro Báez, sino a empresas competidoras y, sobre todo, porque ni una sola de las obras que se le cuestionaron a Garro -ni una sola- fue financiada por el Estado nacional.

O sea, no existió la administración fraudulenta en perjuicio del Estado nacional, porque no se afectaron fondos nacionales. El dinero lo aportó la provincia de Santa Cruz y pasó por todos los pasos: a los presupuestos los establecieron los organismos provinciales; hubo decretos de los gobernadores; la gestión luego la aprobó el Tribunal de Cuentas de Santa Cruz, la Fiscalía de Estado y hasta el Poder Judicial santacruceño, refirieron los defensores Mariano Fragueiro Frías y Felipe Salvarezza.

Los argumentos de ambos abogados, expuestos en la sede del Tribunal Oral Federal 2, fueron tan demoledores, sobre todo cuando demostraron que el propio exinterventor ultramacrista de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, dijo no recordar quién era Garro, “por lo que acusaron a un hombre sobre el que el propio denunciante no tenía idea”, señaló.

En su histriónico alegato, Luciani dijo “los expedientes hablan. Gritan. Da vergüenza leerlos”. Fragueiro, después de desnudar las cosas que los fiscales dijeron falsamente y que surgían de la simple lectura de los documentos, razonó: “Esto es lo que da vergüenza”.